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LA ÉPICA DEL AGUA PARECE COSA DEL PASADO

Esa es una conclusión fácil de extraer del paso de la Fórmula 1 por Asia. La cita de Malasia y luego la de Singapur volvieron a mostrar una disciplina remisa a competir bajo el agua.

No se sabe qué piensan los pilotos, pero sí está claro lo que opinan sus dirigentes: minimizar los riesgos a cualquier costo. La demora en largar el GP de Bahrein en Sepang, luego atribuida al problema de software de las unidades de potencia, sembró la duda.

La confirmación llegó con el atraso de media hora para poner en marcha el Sprint de Singapur. No había motivos. O sí: llovía copiosamente.

Hay que remontarse a casi dos años atrás, en Interlagos 2024, el día de las dos piñas de Franco Colapinto con su Williams, para encontrar una carrera disputada con lluvia y sin temor. Aquella acabó siendo, precisamente, una de las grandes demostraciones de todos los tiempos bajo el agua, cuando Max Verstappen avanzó del 17º lugar de partida hacia el triunfo.

La historia del Mundial está jalonada de episodios similares, en los que los grandes pilotos suben un escalón en la consideración general. Acá mencionamos solo unos cuantos de esos momentos mágicos que, en esta F-1 by Domenicali, ya no presenciaremos más:

  • Juan Manuel Fangio en el GP de Suiza de 1951, en Bremgarten.
  • Otra vez el Chueco, en el GP de la Argentina de 1954, en Buenos Aires.
  • Jim Clark en los Grands Prix de Bélgica de 1963 y 1965 en el Spa-Francorchamps original, el primero conduciendo solo con la mano izquierda (la derecha sostenía la palanca de cambios, que se saltaba).

  • Jackie Stewart en el GP de Alemania de 1968 en el Grüne Hell (Infierno verde), el Nurburgring Nordschleife, sacándole más de cuatro minutos de ventaja al segundo.
  • Jacky Ickx en el GP de Holanda de 1971, en Zandvoort.
  • Niki Lauda en el GP de Mónaco de 1975, en el callejero del Principado.
  • Ayrton Senna en el GP de Portugal de 1985, en Estoril, lo que fue su primer triunfo en la F-1.
  • Otra vez Senna en el GP de Inglaterra de 1988, en Silverstone.
  • De nuevo Ayrton en dos Grands Prix sucesivos: Brasil (en Interlagos) y Europa (en Donington) de 1993, este último el día que saltó del séptimo al primer lugar apenas en la primera vuelta.
  • Michael Schumacher en el GP de España de 1996, en Barcelona.

  • Lewis Hamilton en el GP de Inglaterra de 2008, en Silverstone
  • Sebastian Vettel en el GP de Italia de 2008, en Monza, también su primer triunfo (¡y con un Toro Rosso!)
  • Jenson Button en el GP de Canadá de 2011, en Montreal, cuando pasó de último a primero…
  • De nuevo Hamilton en el GP de Turquía de 2020, en Estambul, con piso mojado y temperaturas heladas.

En la era del Drive to Survive, los dramas son televisivos y orquestados. Nada librado al azar. No es casual. El reglamento nuevo les quitó a los mejores pilotos la chance de sacar ventaja doblando más rápido que los demás en las curvas veloces –porque ahora hay que guardar la energía para las rectas- y ahora le roba a los más dotados, los que sienten la diferencia de adherencia en la suavidad de las plantas de sus pies, la capacidad de humillar a sus rivales cuando caen más de cuatro gotas.

Y los arqueólogos del futuro desenterrarán un artefacto de caucho con las bandas pintadas de azul preguntándose para qué servían. Nada originales. Nosotros también nos lo preguntamos…

12-10-2026

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