UNA HISTORIA DE DESGRACIA, RECUPERADA EN AUTOCLÁSICA 2026
El chasis era el de un camión belga marca Minerva. El motor, un Fiat A12 de 21,7 litros que equipaba a un hidroavión Caproni italiano que ya no volaba. Fue construido en 1937 y pesaba originalmente 2.600 kilogramos. El coche se preparaba en un taller de Liniers, en la calle Fonrouge, todavía de tierra, a unos 250 metros de la Avenida Rivadavia. El dueño del taller se llamaba César Scandroglio. Le habían pintado como símbolo en un lateral del coche un pequeño biguá, pero un comedido, al ver el símbolo, dijo “esto no es un ave, es un pajarón”, y así quedó bautizado.
Era un auto de potencia formidable -320 HP-, de escasa tenida, que devoraba el caucho que le calzaran, y que había sido pensado para las competencias de Fuerza Libre, de la cual su máximo exponente eran las 500 Millas de Rafaela.

Su piloto era Adolfo Scandroglio, el hijo de César. En su debut, las 500 Millas de 1940, llegó sexto. Con un chasis más corto, abandonó en la edición de 1947 y sorprendió en la de 1948, alcanzando la punta, aunque acabó quinto.
El coche estaba equipado con dos tanques de combustible de 100 litros cada uno y, pintado de verde, podía correr con o sin paneles laterales. Como su piloto no consiguió el apoyo de Fiat, entonces hizo circular la versión del que el motor era un “Caproni”…

Para 1949, Scandroglio aseguraba que el Pajarón podía alcanzar los 200 km/h de velocidad máxima. El óvalo de Rafaela tenía, por entonces, piso de tierra y una cuerda de más de ocho kilómetros. En esas condiciones, Scandroglio marcó 2m55s a casi 180 km/h de promedio. Era evidente que los 200 km/h eran reales.
Se aseguraba el primer lugar de largada. Le había sacado dos segundos de ventaja al segundo, Mario Sessarego, y casi cinco segundos al tercero, Luis Brosutti, el ganador de 1948.
Pero Scandroglio quiso más.
Y fue fatal.

Según “Coche a la Vista” de noviembre de 1949, “se cree que la máquina quedó fuera de control por rotura de la dirección, y salió violentamente del circuito, estrellándose contra un árbol y despidiendo al piloto. El bólido continuó su trayectoria, sesgando en total cuatro árboles gruesos hasta quedar finalmente convertido en un montón informe de hierros retorcidos, lamidos por las llamas en el incendio producido al estallar el tanque de nafta. Scandroglio había sufrido heridas de tal gravedad que poco después y pese a los auxilios prestados con toda premura, dejaba de existir”. El incidente ocurrió a las 12:15 del sábado 22 de octubre de 1949, cuando marchaba, aproximadamente, a 185 km/h.
Su tiempo original no fue mejorado. No había necesidad de bajarlo.
De acuerdo a Ricardo Lorenzo, en “El Gráfico”, “Scandroglio había buscado en los motores de alta cilindrada y bajo régimen el camino que lo llevara a la conquista de altas velocidades. Se preparaba para el escenario rafaelino, para la única competencia de amplio circuito de tierra que va quedando. Una y otra vez ensayó sus esfuerzos por ese camino, no muy común en la técnica, casi diríamos expresión de un pasado, y ahora que esa lucha suya le acababa de brindar la satisfacción que comporta el haber marcado el mejor promedio, un accidente le quitó todo lo cosechado, incluso lo más preciado: la vida”.

La desgracia de Scandroglio no golpeó más simplemente porque al día siguiente, en las 500 Millas, el puntero Ítalo Bizio también perdió el control de su Alfa Romeo 3.8 y al despistarse provocó una tragedia aun mayor, matando a once personas y perdiendo él mismo la vida en el incidente.

En un barrio de Argüello, al norte de la capital de Córdoba, a pasos del aeropuerto de Pajas Blancas, se bautizaron muchas de sus calles en honor a pilotos fallecidos en el ejercicio de su pasión: Juan Gálvez, Onofre Marimón, Oscar Cabalén, Nasif Estéfano, Norberto Polinori, Fermín Martín, Bernardo Duggan, Ricardo Nasi, Manuel Calviño, Adriano Malusardi, y muchos otros. Apropiadamente, se lo conoce como “Barrio Autódromo”. También Adolfo Scandroglio encontró allí un refugio en la memoria colectiva.


Setenta y siete años después, los restos del Pajarón (arriba) aparecieron este fin de semana en Autoclásica…
11-10-2026












