EL SUEÑO DE REEDITAR EL TÍTULO MUNDIAL, ESFUMADO.
José María López volvió a subir al podio en una carrera del Mundial de Resistencia (WEC), en las 6 Horas de Fuji, en Japón. La prueba que volvió al calendario tras tres años de ausencia, a causa de la pandemia.

Y subió al podio porque la competencia resultó un abrumador domino de Toyota, que marcó el 1-2 en su territorio: el Autódromo de Fuji, de paso, es de su propiedad…

Pero lo cierto es que el Toyota nº 7 que el argentino comparte con Mike Conway y el cohete Kamui Kobayashi, no estuvo a la altura de las circunstancias, y fue claramente superado por el otro coche del Toyota Gazoo Racing, el nº 8.

Kobayashi había marcado la pole-position, pero antes de cumplirse la primera hora debió dejar pasar a su compañero Sebastian Buemi porque el GR10 Hybrid 8, era mucho más rápido.

Abran paso. Llega ganador el Toyota nº8.

López completó dos horas de conducción, entre la segunda y la cuarta de carrera, en ese período perdió más de medio minuto respecto al líder Brendon Hartley. Una diferencia tan grande jamás se había visto entre los dos autos del equipo.
La misma diferencia se dio en la última parte de la prueba, entre el japonés Ryo Hirakawa y el inglés Conway.
Toyota lo relacionó con una puesta a punto muy diferente que en el calor japonés (toda la prueba se disputó con temperaturas cercanas a los 30ºC) hizo que se acentuara la diferencia.

¿Podría haber algo más en el auto?
“Tenemos que pegarle una mirada al número 7”, dijo el director técnico del equipo, Pascal Vasselon. “Tuvo un problema de balance. Usó una cubierta que habíamos testeado, pero en diferentes condiciones. Era fácil cometer errores”.

Con el segundo triunfo en el año, después de las 24 Horas de Le Mans, el trío Buemi-Hartley-Hirakawa igualó la primera posición del torneo con los franceses Nicolas Lapierre y Mathieu Vaxiviere, y el brasileño André Negrao, tripulantes del Alpine nº 36 en Fuji tercero, antes ganador en Sebring y en Monza.

El campeonato se define en la última carrera, las 8 Horas de Bahrein, el 12 de noviembre. El que termine delante, entre ambos coches, será el nuevo monarca.

Las chances de López y Cía son meramente matemáticas, muy limitadas. No ha sido un gran año para el cordobés, que sólo pudo lograr un triunfo en las 6 Horas de Spa, y se le atragantó Le Mans.

Mientras el WEC avanza hacia un futuro acaso más promisorio. Ya entró Peugeot, que desarrolla en carrera su futurista 9X8 que no porta alerón trasero. Di Resta-Jensen-Vergne condujeron en Fuji el coche nº 93 al cuarto puesto. En tanto Duval-Menezes-Rossiter en el nº 94 retrasados, vigésimos, a 15 vueltas. Pasó la segunda experiencia en carrera, mientras mantienen entre ceja y ceja a las 24 Horas de Le Mans 2023.

Futurista el 9X8, los dos autos atravesaron la segunda experiencia en una carrera (Foto WEC)

El año próximo también ingresarán Porsche y Ferrari, entre otros. En tanto el futuro de López, quien en 2023 cumplirá 40 años, está por definirse.

GRACIAS FUJI.

Fotos e imágenes: Toyota Gazoo Racing WEC

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