A LOS 32 AÑOS, PROTAGONISTA DE UNA HISTORIA INCREÍBLE
Cuando Ryo Hirakawa fue nominado como piloto oficial del equipo Toyota del Mundial de Resistencia (WEC) en reemplazo del saliente (¿jubilado contra su voluntad?) Kazuki Nakajima, muchos pensaron que era su nacionalidad más que su clase lo que le aseguraba la butaca. Eso ocurrió en 2022.
Lo sentaron en el auto de los bull-dogs; así llaman al coche nº 8, porque el líder de la dotación es el suizo Sebastian Buemi, caracterizado por su temperamento. Brendon Hartley, el tercer integrante, es un poco más fino, pero también tiene su carácter.
Con ellos Hirakawa ganó las 24 Horas de Le Mans en 2022 y el título mundial en dos ocasiones, 2022 y 2023. Por eso, cuando Toyota decidió fungir como sponsor especial del equipo Haas –aportando un poco de dinero, pero mucho de colaboración técnica y uso del túnel de viento y los simuladores de su base en Colonia (Alemania)- coló allí la presencia de uno de los dos japoneses del equipo. El otro, Kamui Kobayashi, reputado por su velocidad, estaba cerca de los 40 y ya había tenido su experiencia en F-1.
Haas honró su compromiso: tuvo a su convidado en cinco pruebas libres de F-1, lo hizo ensayar en un par de ocasiones un auto de años anteriores (TPC) y mantuvo la ficción de que podía ser candidato a sustituir a Esteban Ocon en 2027. Eso duró hasta hace dos semanas, cuando el equipo anunció la contratación del brasileño Rafael Cámara, piloto de la Academia Ferrari.
Como se ve, Toyota y Ferrari no solo pelean en las pistas del Mundial de Resistencia.
Para ser sinceros: Hirakawa era uno más. Nunca se destacó especialmente en el WEC, ni solapó a ninguno de sus compañeros de auto. Pero, este año, algo cambió. El equipo lo mandó a clasificar el coche. A dar la vuelta rápida. Entendían que el doble turno con Haas lo estaba ayudando a progresar.
Y cinco semanas atrás, a fines de setiembre, tuvo una actuación consagratoria en las 6 Horas de Fuji, en la casa de Toyota, defendiendo la vanguardia durante las últimas 22 vueltas contra el asedio del cuete francés Victor Martins y su Alpine. Una actuación que nunca le habíamos visto. Cosa seria.

Dos semanas atrás, tras la segunda victoria consecutiva en el WEC, esta vez en las 6 Horas de Barcelona, Hirakawa y sus compañeros quedaron a un paso de ganar el título mundial de pilotos de resistencia, por tercera vez. Y mientras se preparaba para la prueba final, en Monza, este venidero fin de semana, recibió la noticia: prueba libre en Ciudad de México con el Haas.
Lo reciente es más conocido: Ocon discute con el Team Principal Ayao Komatsu. Las razones podemos suponerlas: sin contrato para 2027, Ocon quería correr de manera independiente, no en función del equipo, para mostrarse y poder discutir alguna vacante (¿la segunda butaca de Cadillac?).
El equipo, en cambio, pretendía subordinarlo a lograr la mejor puesta a punto del coche de Oliver Bearman (otro piloto Ferrari) y sumar algunos puntos en su pelea con Audi por el séptimo lugar del Mundial de Constructores. La conversación pudo haberse desmadrado, aunque es difícil creer que hubiera violencia implicada, como sugirió L’Equipe.
A las 6 de la mañana del sábado, mientras se preparaba para una sesión matinal de entrenamiento, a Hirakawa le entró un mensaje en el teléfono: Haas lo necesitaba como titular para el Grand Prix. La FP3 para preparar la qualy, una Q1 razonable (era tres décimas más lento que Bearman cuando encontró tráfico en el Foro Sol), una llamada telefónica de «Morizo-San», Akio Toyoda, el presidente de Toyota y, el domingo, una carrera por delante para disputar con inteligencia.

Nadie esperaba lo que ocurriría, una maniobra que removió cuatro rivales: Lindblad afuera por el toque de Piastri, penalización al australiano, doble penalización a los pilotos de Alpine por no respetar las banderas amarillas de ese incidente.
Otra maniobra dejó afuera dos rivales más: el toque de Hulkenberg a Bearman, que motivó penalización para el primero y abandono del segundo.
Después, los Williams en un momento bajísimo y el Cadillac de Checo Pérez traicionando a su piloto, que había hecho una primera parte fabulosa, ubicándose 13º.
Entonces, cuando en la noche azteca se publica la clasificación final, definitiva, Hirakawa está décimo. Sumando un punto para Haas. Una semana antes de la chance de volver a consagrarse campeón mundial.

«Había muchas cosas que gestionar, especialmente en la largada y durante la primera vuelta «, explicó el japonés tras la carrera. “No fue fácil, sobre todo aquí, en la aproximación a la curva 1. Hay que pensar en los puntos de frenada cuando hay coches por todas partes; creo que mantuve demasiado margen, porque mi principal objetivo era llegar a la meta para poder aprender”.
Había largado 18º la carrera con un tanto de aprensión y otra pizca de temor, por lo que pudiera pasar en ese giro inicial. “Después, intenté observar lo que hacían los demás: el primer stint fue quizás complicado, pero aprendí mucho. Tras la salida del Safety Car, con el compuesto blando, gané más confianza; tras la segunda intervención del Safety Car, mi confianza aumentó aún más y conseguí adelantar a los dos Williams. Estoy contento de haber terminado así. Todavía tengo que asimilarlo todo: estoy muy emocionado, porque he cumplido un sueño, así que solo quiero disfrutar de este momento”.
Si Hirakawa no vuelve a subirse a un F-1, será el séptimo piloto en la historia en haber sumado puntos en su única participación.
Pero, ¿quién dice que ha sido la última? Sí, Cámara va a reemplazar a Ocon -ya en este venidero GP de Brasil-, pero Bearman todavía no está confirmado para 2027. Ferrari lo apoya, pero Toyota puede aumentar su presión y ejercer fuerza para poner al japonés en su lugar. Probablemente el equipo perdería en calidad, pero solo Komatsu sabe cuál es el gran cuadro de situación.
Hirakawa irá a Italia este fin de semana, a buscar un título mundial, no a Brasil a seguir en la máxima categoría. Toyota ya batió a Ferrari en el torneo de Constructores 2026 del WEC. ¿También batirá a los italianos en un escritorio, peleando una butaca en la F-1?
Sería un final increíble para esta fábula de automovilismo.
3-11-2026










