ATRAPÓ EL QUE LE FALTABA.

Cuando desembarcó en el Turismo Nacional, su objetivo era uno: salir campeón. Y lo consiguió. El próximo desafío fue correr en el Top Race de la mano del súper profesional Toyota Gazoo Racing y, luego de un par de temporadas, consiguió lo que quería: una nueva corona. Y así, Matías Rossi no sólo atrapó el título nacional que le faltaba, sino que se puso a la par de un histórico de nuestro automovilismo: Tito Bessone.

El Misil, cuyas virtudes son conocidas por todos, igualó al de Mataderos en cuanto a que ganó campeonatos en las cuatro categorías nacionales de pista porque, a la flamante corona de Top Race, le tenés que sumar las que ganó en TC 2000 (2006, 2007 y 2011) y Súper TC 2000 (2013), en el Turismo Nacional y en el TC, ambos en 2014. Tremendo.

Juntitos, los tres que pelearon el campeonato: Girolami, Rossi y Canapino. Esta vez, ganó el Misil.
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Lo cierto es que Matías hizo un año sensacional en el Top Race. Si bien le costó varias carreras ganar la primera de las cuatro que conquistó, siempre estuvo en el podio o muy cerquita. De hecho, fue cuatro veces segundo y otras cuatro tercero, además de abrochar cinco poles y de no abandonar en ninguna final. En Concordia dominó la clasificación y se llevó el triunfo en una carrera que terminó por tiempo debido al escalofriante incidente que involucró a Tomás Brezzo, piloto del TR Series, al que se le prendió fuego el auto.

Mirá el terrible momento y fijate cómo no hubo una desgracia de milagro:

Por fortuna, Brezzo no sufrió más que algunas quemaduras en sus pies, producto del aceite que, además de regar la pista, ingresó en el habitáculo. Pero la posición en la que quedó el auto, más los despistes que se sucedieron por el aceite, llevaron a que la carrera finalizara por tiempo, permitiéndole a Rossi lograr el triunfo y el campeonato, esto, porque Franco Girolami, su escolta, marchaba sexto con el Lancer, y más allá del segundo lugar de Agustín Canapino, al que tampoco le alcanzaba para postergar al del Camry.

“Estoy muy feliz, muy contento. Este de Top Race es un campeonato que quería, que lo venía buscando hace tiempo. Cuando volvimos a la categoría con Toyota a nivel oficial, tuvimos buenas temporadas, pero fue difícil pelear con los equipos que ya estaban consolidados. Trabajamos, aprendimos y mejoramos y así es que este año nos consolidamos de mejor forma y el resultado está a la vista», expresó el Misil. «Ahora tenemos que disfrutar porque es un logro muy difícil de conseguir. Pudimos coronar un campeonato para la marca y eso es siempre muy valioso”, agregó quien, también, está peleando el campeonato del Súper TC 2000, también con el Toyota Gazoo Racing.

Un lunar que quedó de la consagración de Rossi fue que, si miraste la carrera por TV, la transmisión se cortó sin siquiera poder verlo festejar al flamante campeón. Entre la demora por parte de la categoría en el inicio de la carrera y lo encorsetado del horario, una vez más se perdió un momento importante. Y van…

Con una fecha por disputarse, el 8 de diciembre en el reflotado Nueve de Julio, lo que resta definirse es el campeón del TR Series, donde Franco De Benedictis se metió de lleno en la lucha tras la victoria en Concordia al quedar a 17 puntos y como escolta de Bruno Boccanera, mientras que el tercero en discordia es Fabricio Persia, a 22. Hablando de Persia, Ariel heredó el triunfo por la exclusión de Lucas Bayala y es el nuevo campeón del Top Race Junior. ¡Salud!

 

Fotos: prensa Top Race y TGR Argentina.

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