UN VIAJE A LO DESCONOCIDO.

Es el emprendido por el Turismo Carretera a El Calafate para cumplir con la cuarta fecha del campeonato. Y esa incertidumbre no sólo estaba dada por el estreno de un nuevo circuito, sino por las distintas circunstancias especiales que rodean la fecha en el extremo sur del país, con incógnitas concretas. Fijate: las características del trazado. Se lo ve lento, no tan extenso para los requerimientos del TC (3700 metros) y más angosto respecto a los habituales. Sumá los factores climáticos (se pronostican muy bajas temperaturas e incluso, nevadas el domingo), la lejanía y los costos superiores por ejemplo, en consumo de gasoil insumido para movilizar un camión semiremolque de alguno de los equipos.

El nuevo autódromo lucía muy prolijo. Un escenario distinto para el TC.

Denominado Enrique Freile, en homenaje a un expiloto y referente del automovilismo de la zona, el circuito a transitar distribuye sus 3700 metros en dos rectas de 600 y 850 metros con 15 curvas y bruscos frenajes. Parece algo chico como te comentamos, especialmente si pensás en la final dominguera, con la cantidad de autos (47)  llevados por el TC. La mayoría de los pilotos imaginan una carrera áspera con mucha presencia del auto de seguridad. Salvo Gastón Mazzacane (dio unos vueltas junto a Guillermo Ortelli en una  visita de inspección tiempo atrás, arriba de un show car) ningún  piloto lo había transitado arriba de un auto de TC.

Varios equipos decidieron agrupar sus camiones para enfrentar el largo y complicado camino rumbo a El Calafate. Recorrieron unos 3000 Kms. y les faltaba la vuelta…

Te hablamos del clima. los equipos deberán enfrentarse con temperaturas bajas (entre 4 y 12 grados), propias de la época y la zona. Temperaturas a las que no está muy acostumbrado el TC, y que exigirán un minucioso trabajo de los equipos en la puesta a punto y también en el calentamiento de los neumáticos, un punto vital. Y ni que hablar de la lotería en que pueda convertirse todo en caso que se repitan las nevadas de días atrás.

Nunca en su época moderna de tránsito por los autódromos, el TC ha viajado tan lejos de sus principales bases como lo hizo con esta excursión a El Calafate. Por ejemplo, un promedio de 2700 Km, de ida y otros tantos de vuelta, tienen por recorrer los principales equipos como Maquin Parts (Venado Tuerto), Trotta-Renault (Chacabuco), Catalán Magni y RUS MED Team (Arrecifes) . Un poco más (3100 Km) es lo que separa a los que han llegado desde Paraná, como las estructuras de Mariano Werner y el Gurí Martínez. Quienes han tenido que cruzar el país han sido Humberto Krujoski, desde Corrientes (3660 Km), y Carlos Okulovich proveniente desde Oberá (3800 Km!). Como a casi el resto de sus colegas, se les hizo más corto y relejado el viaje en avión. A Okulovich lo acompaña su familia. “Hay que aprovechar estas carreras en lugares turísticos”, dice Carlitos.

El largo viaje quedó atras y apenas arribados al autódromo, los equipos comenzaron los preparativos para la actividad en pista.

Recorrer tamañas distancias implica otras consecuencias especiales marcadas por esta fecha, como sus mayores costos. Los 7/8 días de viaje que entre ida y vuelta, demandan los traslados de los camiones de los equipos más otros cuatro de estadía en el circuito u hoteles, significan un notable aumento de los gastos. Por eso no extrañó ni alarmó la baja de nueve pilotos respectos de la anterior carrera en Toay. Faltaron Gabriel Ponce de León, Lionel Ugalde, Sergio Alaux, Leonel Sotro, Martín Serrano, Christian Dose, Diego De Carlo, Gustavo Micheloud y Cristian Di Scala. Aunque algunos adujeron problemas con los motores, lo real es el alto costo insumido para correr por aquellas tierras, en sus flacos presupuestos.

El Ford de Mariano Werner, integrado a un maravilloso marco natural.
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Según estimaciones de varios equipos, buena parte de esos costos están en el rubro combustible como consecuencias de los largos recorridos. Puede hablarse de unos 600.000 pesos, a los que hay que sumar otros gastos como comida, alojamientos y viáticos, esos hacen trepar la cifra por encima del millón de pesos. Para atenuarla semejante erogación, la ACTC dispuso de un viatico especial que de acuerdo a trascendidos ronda los 700.000 pesos para cada auto de TC y 450.000 para los TC Pista. Algo es algo para bancar la carrera más lejana y cara del campeonato.  

Antes de emprender en el fin de semana este gran desafío, los pilotos de TC y TC Pista tuvieron su momentos de distensión observando las belleza naturales de la región.

Germán Todino, Facundo Ardusso, Marcelo Agrelo y el «picante» Matías Rodríguez también disfrutaron del Glaciar, el día antes del comienzo de la actividad en pista.
Con el indescriptible Glaciar Perito Moreno a sus espaldas, Guillermo Ortelli y Juampi Gianini junto a la copa más buscada, la Copa de Oro Río Uruguay Seguros que se va a llevar el campeón de TC 2023.

El instante culminante fue la visita al imponente Glaciar Perito Moreno que en la selfie que ilustra la portada de esta nota reflejó el siempre inquieto Facundo Chapur. 

Fotos: Prensa ACTC.

 

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