SORTEADA LA PANDEMIA.

No finalizó de la mejor forma la 104 edición de las 500 Millas de Indianápolis, ganadas por segunda vez por Takuma Sato, luego de convertirse en 2017 en el primer japonés en ganarlas. Sato quien supo pasar por la Fórmula 1 sin brillar, entre 2002 y 2008,  a los 43 años se volvió a catapultar.

El cierre de la legendaria carrera, no tuvo la cuota de adrenalina esperada. Culminó bajo régimen de banderas amarillas debido al espectacular y afortunado accidente de Spencer Pigot; su auto fue de golpe en golpe contra los muros a un lado y otro de la pista y el piloto sufrió golpes que por suerte, no fueron peores.

Vaya a saber, de no haber ocurrido la neutralización, si Scott Dixon no hubiera recuperado la punta; pero bueno, esa posibilidad entró en el anécdotario. Dixon llegó segundo y Graham Rahal (hijo de Bobby), tercero.

Como en 2017, Sato se llevó una de las carreras que el mundo del deporte motor sigue con intensidad. En el auto del Rahal Letterran Laningan Racing empujado por un motor Honda, rubricó una victoria inolvidable por el resultado y por las condiciones que rodearon a la 104 edición. Sin público en las tribunas (suelen asistir unas 350 mil personas) debido a la pandemia de Covid-19, y llevada a cabo en un mes inusual, dado que la tradición indica que las 500 van durante el mes de mayo.

Las 500 Millas de 2020 a su vez, quizá hayan representado a su vez, el último intento de Fernando Alonso por conseguirlas en su tercera participación y alcanzar la Triple Corona (Mónaco F1, 24 Horas de Le Mans y las 500 Indy), dado que en las próximas dos temporadas volverá a abocarse a la Fórmula 1 en el equipo Renault. Desapercibido, sin brillo, fue el tránsito del español, culminó 21º luego de haberse situado como mejor colocación 15º en unos pasajes. Problemas en el embrague le imposibilitaron avanzar más, y porqué no un motor Chevrolet que no estuvo a la altura de los Honda. Sabido es que haberlo visto a Alonso con un motor Honda a sus espaldas, entraba dentro de los imposibles, habida cuenta el distanciamiento de la marca hacia el español.

 

Tratándose de las 500 Millas,  su ritmo furioso y la velocidad que alucina a la que se viaja, rondando los 370/380 km/h, no faltaron los accidentes. El de Pigot, el más severo a cinco giros de la cuadriculada, dio contra el muro externo, cruzó la pista para impactar contra una temida punta del muro que divide los pits de la pista. En el transcurso de las 200 vueltas, también se pegaron Ed Carpenter, James Davison, Marcus Ericsson, Dalton Kelett, Conor Daly, el español debutante Alex Palow quien en clasificación se metió entre los mejores nueve que fueron por la pole y Alexander Rossi quien recuperaba luego de alternar la punta, y pudo meterse en la definición luego de una penalización que lo hizo pasar por los pits.

Sato, un guerrero de las pistas, las 500 Millas de Indianápolis tienen su campeón 2020.

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