EL DUELO FINAL.

¿Cómo te imaginás un duelo por el premio mayor entre un Titán y una Fiera? Tremendo, espectacular, dramático, sin treguas ¿no es así? Cada uno juega sus cartas. El Titán, con su fortaleza. La Fiera, con su ferocidad.

Mucho de lo que hay el fin de semana en el Oscar y Juan Gálvez ante la definición del campeonato de Súper TC 2000, entre Agustín Canapíno (Chevrolet Cruze) y Leonel Pernía (Renault Fluence). El Titán y la Fiera, dos tipos audaces a la hora de andar sobre un auto de carrera; dos que van al frente para bien del espectáculo, y por eso siempre coquetean en el límite de los roces, choques y polémicas. Hubo algunas este año pero sin que hasta ahora se llegase a romper una relación personal que sin ser mala parece esconder cierta tensión debajo de las buenas formas y saludos de ocasión.

El duelo entre Canapino y Pernía en Rosario fue uno de los más ásperos del campeonato. Varias veces estuvieron al borde del choque y despiste en una muestra de la forma en que ambos defienden sus posiciones.
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“Quiero volver a ser campeón porque ya me molestan bastante los tres subcampeonatos (2017-18-20) que tuve después de mi único título en 2016“ dice Canapino que llega mejor perfilado para conseguir su objetivo con la ventaja de 10 puntos (188 a 178) que tiene sobre Leo. Esto le da inicialmente la chance de asegurarse el titulo con sólo subir a los dos primeros escalones del podio, independientemente de lo que pase con Pernía.

“Sé que no es fácil, pero hare lo posible por quedarme con el título” repite Pernía, que como escolta en el campeonato tiene algunos condicionamientos y dependencias a la hora de hacer cuentas. Debe terminar entre los siete primeros, siempre por delante de su rival para luego ver como le va a Agustín ya que ante cualquier igualdad de puntos prevalece el piloto de Chevrolet por mayor cantidad de primeros y segundos puestos.  

Desde su lugar de compañero de Canapino en Chevrolet, Bernardo Llaver puede convertirse en un importante juez en al definición del campeonato. Por su lado en Renault,, Pernía tiene como aliados a Fineschi, Milla y Cingolani.

  

A falta de cantidad de autos para encarar el nuevamente el postergado desafío del circuito 12, fue acertad la elección del exigente 9. También está bueno el organigrama, sin carrera clasificatoria, ni recargos. Con una prueba de clasificación sabatina que reparte 3, 2, y 1 punto y una final dominguera con 40, 35, 30, 25, 20, 15,10, 5, 3 y 1 para los diez primeros. Automovilismo puro .Como debe ser y mucho más cuando se define un título.

 

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