La arriesgada manobra del argentino en Azerbaiyán terminó de la peor manera y motivó que su jefe Flavio Briatore anuncie que el equipo Alpine estudia medidas para evitar que se repita.
“¡Salí de ahí Maravilla…!”
Eternamente grabada en el recuerdo, aquella encendida frase transformó el emocionado relato del colega Walter Nelson en la noche del 15 de septienbre de 2012 en Las Vegas. Era el mensaje de miles argentino a Sergio Maravilla Martínez para que, repuesto de su caída, ante Julio César Chavez no se pusiese al alcance de los puños del mexicano, Otra caída en el último par de minutos de la inolvidable pelea hubiese tirado al diablo todo ese buen trabajo del argentino durante la mayoría de los 12 rounds y que una vez superado el sofocón, terminó con una victoria que le dio el título mundial de los medianos, versión Consejo Mundial de Boxeo(CMB) .
Trasladando el ejemplo al reciente Gran Premio de Azerbaiyán, de Fórmula 1 hubiese sido bueno que en aquel momento de la reanudación y frente a la exigencia de la curva inicial, alguna voz de alerta hubiera sonado en los oídos de Franco Colapinto para detener su frenética zambullida con un “Salí de ahí Franco…” al ver que como los amenazantes puños de Chavez ante Maravilla, las cercanias del Alpine de Pierre Gasly y el McLaren de Lando Norris representaban un peligro inminente como inevitables destinos del impacto.

No la hubo voces de alerta. Tampoco las hubiese podido escuchar Franco, por el fragor de la carrera y porque que en uu pensamiento tal vez prevalecian algunos elogios que exageradamente lo han colocado entre los mejores largadores de la Fórmula 1.
Lo cierto es que, como era previsible, la carámbola entre los Alpine de Colapinto y Gasly y el McLaren de Norris, resultó inevitable. Y le dio forma a la peor macana de Franco en su recorrido por la Fórmula 1 .Un error torpe, como lo calificó Flavio Briatore. Un error torpe y grande que no es el primero ni será el último que habrá en la Fórmula 1, pero que se potencia en este caso por sus particulares circunstancias.
Franco chocó a su compañero de equipo con quien venía en una áspera semana previa por el censurable e incesante ataque que los impresentables opinologos que se refugian en las dañinas redes sociales descargaron sobre Gasly. Asimismo dejó a Alpine sin valiosos puntos que lo hubiesen colocado cerca de Racing Bulls,su grsn rival en la Copa de Constructores donde se juegan posiciones que más allá del dato estadístico significan millones de dólares en el reparto anual entre los distintos equipos.

Todos los pilotos se equivocan y es lógico porque ante todo son seres humanos. Muchos compañeros de equipo se han sacado chispas y roto autos Basta recordar los choques Senna-Prost, Hamilton-Rosberg, Norris-Piastri,.Un dato: en todos los casos lo hicieron en plena disputa de un triunfo o un título mundial.
Franco cometió el peor pecado como lo es chocar el auto de un compañero de equipo. Es un tema que enfurece a los directores de equipo y al que le ponen especial celo al condicionar la libertad de acción de sus pilotos en carrera “a que no se choquen entre ellos.
¿Que le pasó a Colapinto para cometer semejante error? Es una análisis superficial, adjudicar el error a su relativa poca experiencia. Ya lleva 41 Gramdes Premios, un poquito mas que el líder del campeonato Kimi Antonelli(39) e Isack Hadjar (35), el digno compañero de Max Verstappen. Tambien puede pensarse que, respaldado por los buenos resultados de anteriores maniobras, pudo haber existido un exceso de confianza. O que lo ganó la presión por querer superar a Gasly. Lo cierto es que le faltó inteligencia para leer la situación y no complicarla cuando todo venia de maravillas para Alpine con sus dos autos entre los que sumaban puntos. Esto cayó muy mal en un equipo que como Alpine junta puntos como modeditas y de repente ve que uno de sus pilotos decide de un saque apostar por más y termina perdiéndolo todo.

Dentro de este desastroso panorma hubo matices afortunados. Para empezar, que ninguno de los pilotos sufrió consecuencias físicas. Para seguir, que la carábola, por pocos centímetros, no haya arrastrado al Mercedes Benz de Kimi Antonelli. De haber ocurrido y dejado al itlaliano sin la decena de puntos que pudo rescatar, la trascendencia del choque se hubiese ampliado de la misma forma que Franco hubiese sumado más voces críticas y más duras.
También debe agradecer Franco la inmediato continuidad del campeonato con dos nuevas carreras (Bahrein en Malasia y Singapur) en los próximos fin de semana. Le otorga la oportunidad de una rápida revancha en la medida que se sobreponga a la carga de presión y condicionamientos (recarga cinco lugares en la grilla) que tendrá, consciente que no puede fallar de nuevo. Desde la mirada del equipo Alpine, esta sucesión de carreras seguidas limita el tiempo de acción si a alguien se le pasó por la cabeza la audaz idea de un eventual reemplazo de Colapinto por Paul Aron, el piloto de pruebas.
Hombre de más acciones que palabras, Flavio Briatore, el director general del equipo, ya adelantó que no desea dejar el tema en estas consideraciones iniciales y anunció que “quiero tomarme un tiempo para reflexionar sobre lo sucedido para estudiar las medidas que debemos adoptar para aprender de esta experiencia y evitar que se repita…”
Clarito, ¿no? Por esta vez pasa, pero otra…‘
29-09-2026




