UNA VISITA REAL QUE QUEDÓ EN LA HISTORIA DE LA «MÁXIMA».

No quedan muchos testigos directo de los 100.000 espectadores que asistieron al primer Gran Premio que el Campeonato Mundial de Fórmula 1 disputó un lejano 13 de mayo de 1950 en Silverstone. Desde este 8 de septiembre, hay una menos que no es uno más Es nada menos que la Reina Isabel de Inglaterra, fallecida a los 96 años tras un reinado de 70 años, el más extenso de la historia.

Instalada en este particular «palco», la reina Isabel junto a su padres y el resto de la comitiva real, fue testigo de la primera carrera del Mundal de Fórmula 1

Aquel Gran Premio de Europa, tal la denominación de la carrera, fue un acontecimiento deportivo y también social. Por eso concurrió la realeza británica encabezada por el Rey George VI y la Reina Elizabeth en una delegación que incluyó a su hija la por entonces Princesa Elizabeth Alexandra Mary, sucesora pocos años después del trono de su padre.

Antes de comenzar la carrera, el matrimonio real junto a la princesa Elizabeth, saludaron a los pilotos, entre los que se encontraba Juan Manuel Fangio. Posteriormente se instalaron en un palco con las limitaciones de la época, desde donde siguieron las alternativas de la carrera y a su finalización luego de tres horas, el rey le entregó el trofeo al ganador Giuseppe Farina.

 

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