BUENOS AIRES ESTABA VACIA por el paro, y no daba para sobretodo cuando El Hombre dobló por Campichuelo.

No había muchas alternativas. Era en auto, en bici o a pie. Pero ¿sobretodo? Estaba claro que no quería que lo reconocieran. Pero mirá, ¡justo vino a toparse con VA!; y parece que lo que acababa de enterarse en las cercanías era grueso, tan grueso como su gabardina…

 

 

“Esto explotó en una reunión a muy altas esferas, a fines del año pasado. Pero muy, muy altas, ¿eh?. Usted sabe que el presi tuvo llegada de toda la vida, no viene de ahora ni de la década ganada, no…. El Cervecero siempre defendió al Puma, usted sabe, lo escuchó, pero esta vez lo que escuchaba superaba cualquier defensa. Y allá arriba lo escuchó, cuando le tocó negociar cómo seguía el Automovilismo para Todos, durante este año tan complicado. Le mostraron números, y no tenía como desconfiar de quien se los mostraba, porque más arriba no había, para ir más arriba tenés que salir del país… Pero era mucha la diferencia, mucha, entre lo que pagaban y lo que entraba. ¿Millonaria?. ¡Recontramillonaria!. Y ya habían pasado tres años, vean, del contrato. Debía tomar cartas en el asunto; como confesó a sus más allegados, cuando asumió la presidencia: Les había dicho que no iba  a dejar pasar tema o problema alguno sin enfrentarlo.  No había alternativa, parece: la gloria sin gloria o el destierro. Y ahí andan todos felices de la vida, firmando cartitas…».

 

Sherlock, del 221B al 166...

 

 

«Ah! -siguió El Hombre, siempre enigmático, onda Sherlock Holmes- y en la ACTC también están esperando que llegue una carta documento; ¿de quien?, del Pumita. ¿Para que una carta documento?, ¡con su renuncia como vicepresidente, caballeros!. Increíble ¿no?, sino fuera que de la ‘más popular e importante’ se trata. Resulta que ahora al apellido que ostentó el TC lo están pasando a cuarteles de invierno, y hay de yapa algunos  ya se ponen en fila para pasar facturas… El Puma sigue al frente de FADRA pero vaya a saber hasta cuándo y con capacidad de decisión limada; lo de Diego les acabo de contar; no va más tampoco para Miriam, la secre, y parece que tampoco tienen asegurada su silla Tony, dos asistentes que tenía él en la Técnica, hasta Juan Cruz y no me vengan a tocar el timbre, si ‘siguen las firmas’ en la ACTC y en FADRA, ¿eh?; ¡amigo, que tsunami!».

No le entendimos muy bien algunas de las cosas que tiró el Hombre. ¿O sí?. Cuando quisimos una precisión, escapó en dirección a Rivadavia. Levantándose la solapa, como para evitar que lo reconocieran o para seguir jugando al detective…

Por el equipo de VA

 

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