El automovilismo argentino perdió otro histórico referente. A la reciente desaparición de Jorge Pedersoli se sumó la de Tulio Crespi, fallecido a los 88 años. Dejó el legado de una prolífica y exitosa trayectoria como constructor y diseñador de autos de competición y de calle.
¿Qué hubiese sido de las fórmulas promocionales argentinas de no haber existido Tulio Crespi ? Imposible saberlo. En cambio, no es aventurado decir que difícilmente hubieran alcanzado la cantidad, calidad y difusión. que mantuvieron durante esas décadas que duró el acompañamiento de Tulio. Distintos intereses lo marginaron en los últimos años, y no fue casualidad el barranca abajo que en ese tiempo tuvieron esas categoría

Por suerte existió Tulio Crespi. Llegó a la vida el 22 de noviembre de 1937 y desde la adolescencia mostró interés por el trabajo con los autos. Un taller en el barrio de Chacarita fue su primer refugio en 1961 y donde dos años más tarde, su hermano Nenín lo acercó a las a carreras. A partir de tomar la base de un pequeño NSU, Tulio construyo su primer monoposto: EL Tulio 1. Lo corrió el propio Crespi y ganó en su debut. Fue el anticipo de extensa y prolífica trayectoria, básicamente como constructor, que desarrolló en las décadas posteriores y que superpoblaron las grillas de la Fórmula 4 y Renault y proyectaron a mucho jóvenes pilotos al primer nivel de la actividad..
En 1980 siguió el consejo de Juan Manuel Fangio y se mudó a Balcarce, donde cerca de la ruta 226 instaló su fábrica. Ya había quedado atrás el Tulio piloto ante el avance del Tulio constructor que comenzó a incursionar en el Turismo Carretera. El Torino Petiso que manejó Nasif Estefano es uno de sus creaciones más recordadas. Hizo muchas más cosas en el TC y también agregó incursiones en el TC2000, donde junto Oscar Castellano alistó el Escort verdiblanco que marcó el debut en la categoría de un por entonces desconocido Guillermo Ortelli. «Se sorprenden porque no elegí a un consagrado , pero es un chico que va a dar que hablar» le pronosticó Tulio a quien esto escribe sobre el futuro del Guille. Vaya que dio que hablar.

Ingresar en las dos categorías más importantes (TC y TC2000) del momento, no lo apartó de su tradicional estilo artesanal y creativo Tampoco interrumpió su presencia con los monopostos, incluso con exportación, ni tampoco abandonó proyectos especiales de auto de calle como el Tulia GT y la Tulieta GT. Ambos diseños los presentó en 1976 en el Salón del Automóvil en París.

Su radicación en Balcarce no sólo consolidó su trayectoria profesional como constructor y diseñador de autos de competición sino también fortaleció sus relaciones familiares. Junto a sus hijos, trabajó incansablemente en el crecimiento y modernización de la fábrica que se colocó al nivel de las mejores del mundo en su rubro. Precisamente la intervención de sus hijos Luciano, Sandro y Matías resultó determinante para poder concretar su último proyecto que, como correspondía a una gran figura tuvo un alto nivel. Fue la construcción de 22 prototipos similares a los McLaren MP4/5, Lotus 97 y Ferrari F64) de Fórmula 1 que se utilizaron en la serie Netflix de Ayrton Senna filmada en el autódromo de Balcarce
Se pueden decir muchas cosas más de este Tulio Crespi, espontáneo, expresivo, con contenidos sin desperdicio, que vivió con pasión el automovilismo durante toda su vida. Se lo extrañará como a Jorge Pedersoli, otro grande que nos dejó hace poco. Vale recordarlo por sus acciones.
22-09-2026




