LOS ANSIOSOS, que no veían la hora de que los mejores autos de rally volvieran a correr por tierras cordobesas, más aún después de la ausencia del año pasado, pudieron darse un gustito en el Citroen Road Show en plena zona del Obelisco, cinco días antes del arranque de la gran cita.

A bordo del nuevo DS3 WRC, que reemplaza  al ya veterano C4, el piloto siete veces campeón mundial Sebastien Loeb y su compañero de equipo Sebastien Ogier realizaron piruetas de todo tipo que hicieron vibrar a miles de personas en la avenida 9 de Julio. “Lo mejor fueron los trompos y los saltos en la rampa. El ruido de los motores y el olor a goma quemada es impresionante”, contó Martín (19), uno de los de los espectadores.

Al bajarse del auto, Loeb marcó las diferencias del nuevo prototipo con el modelo anterior: “Este auto es más compacto, ágil y rápido; por eso es un placer manejarlo”.

A los 37 años, después de siete títulos del mundo, es lícito preguntarse cuánto tiempo más estará Loeb al volante. Parece que mucho: «Espero que cuando deje de hacer rally pueda seguir en otra cosa, probablemente otro desafío en el circuito. Pero no pienso demasiado en eso. Ahora estoy enfocado en 2011. Después veré…»

Varias decenas de miles de fanáticos comprobaron cómo anda el DS3 en el asfalto porteño. Ahora habrá que ver qué sucede en el pavimento cordobés, que en esta ocasión fue incluido en algunos tramos de especiales en el Rally de Argentina…

Foto: Guillermo Cherro

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