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CAMBIO DE CAMPANILLAS.

Hace días y luego de semanas de versiones y especulaciones, quedó confirmado en forma oficial, que el grupo Raízen vendió su negocio de combustibles en la Argentina a Mercuria Energy por 1420 millones de dólares. La operación incluyó la refinería de Dock Sud y la red de estaciones de servicio Shell.

La marca Shell está presente en Argentina desde 1914. Más de un siglo de historia en el mercado local cambia de gestión con esta transacción. El nombre Shell seguirá en las estaciones, al menos por el tiempo que dure el acuerdo de licencia de marca, pero quien opera el negocio en el país ya no será la empresa brasileña que tomó esos activos de Royal Dutch Shell hace años.

LA OPERACIÓN

Los dos activos más importantes que componen la venta tienen naturalezas y valores muy diferentes. La refinería de Dock Sud en el Gran Buenos Aires es infraestructura crítica: procesa combustibles para el mercado local y su funcionamiento tiene impacto directo en la cadena de abastecimiento del país. Una refinería no se compra y se vende todos los días, y Mercuria pagó en parte por ese activo estratégico.

La historia, la evolución del emblemático logo de Shell

La red de estaciones Shell es el otro gran componente. Es la presencia retail visible de la marca, la que el conductor ve en la esquina y en las rutas, la que compite directamente con YPF, Axion y Puma por el litro de nafta de cada argentino. Esa red tiene valor de marca, infraestructura física y una base de clientes fidelizados que no se construye de la noche a la mañana.

 Mercuria ahora Shell en la Argentina

Mercuria Energy es uno de los principales traders de energía del mundo. Fundada en Suiza, opera en petróleo crudo, productos refinados, gas, electricidad y commodities en más de 50 países. No es un desconocido en el mercado energético global, pero sí es una presencia nueva en la operación retail de combustibles en Argentina.

La diferencia entre un trader y un operador de refinería y red de estaciones es importante: Mercuria viene del negocio de comprar y vender energía como commodity, no del negocio de operar infraestructura física a largo plazo con personal local, logística y servicio al consumidor final. Esa diferencia va a definir cómo gestiona los activos que compró.<

Raízen: La Argentina no está en los mercados donde quiere invertir a largo plazo

La compañía brasileña informó que la transacción forma parte de una estrategia global, para optimizar activos y concentrar inversiones en mercados considerados prioritarios. Ese lenguaje corporativo tiene una traducción directa: La Argentina ya no está entre los mercados donde Raízen quiere invertir capital a largo plazo.

La inestabilidad regulatoria histórica del sector energético argentino, las dificultades para repatriar dividendos, el control de precios intermitente y la complejidad de operar infraestructura crítica en un país con alta volatilidad macroeconómica son factores que ningún operador internacional ignora cuando evalúa dónde pone su capital.

Qué cambia para el usuario argentino que carga en Shell

En el corto plazo, prácticamente nada. Las estaciones siguen operando bajo la marca Shell, los precios los sigue regulando o supervisando el Estado según el contexto de cada momento, y el personal que trabaja en las estaciones y en la refinería sigue siendo el mismo.

El cambio de largo plazo es más difícil de predecir. Mercuria no tiene el historial operativo en retail de combustibles que tienen YPF o las otras marcas con presencia histórica en el país. Cómo va a gestionar las inversiones en la red de estaciones, el programa de fidelización, la incorporación de cargadores eléctricos que la regulación empieza a exigir y el mantenimiento de la refinería son preguntas que el mercado argentino va a tener que responder en los próximos años.

El impacto en el mercado de combustibles local

Una operación por 1420 millones de dólares en el sector energético argentino, es una señal de que el país sigue siendo atractivo para ciertos tipos de inversión. No cualquiera de las empresas en el mercado, desembolsa ese dinero en activos locales si no ve algún tipo de perspectiva de retorno.

Al mismo tiempo, el hecho de que sea Raízen quien vende y no quien compra dice algo sobre cómo evalúan el mercado los operadores que ya estaban adentro.

¿Creés que el cambio de Raízen a Mercuria va a tener algún efecto visible para el conductor que carga nafta Shell, o es una transacción corporativa que no cambia nada en la práctica cotidiana? La discusión está abierta.

nota fuente: Surtidores.com

 

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