PÉRDIDAS PARA UNO, ACASO GANANCIAS PARA OTRO
Tras casi 70 años de cotizar en bolsa, Honda Motor Company acaba de registrar sus primeras pérdidas anuales como consecuencia de los costos derivados de la reestructuración de su negocio de vehículos eléctricos. La demanda de vehículos eléctricos no ha alcanzado las previsiones de la compañía, lo que ha supuesto para Honda una pérdida operativa total de 2.680 millones de dólares para el ejercicio fiscal que finaliza en marzo de 2026.
A pesar de ser el peor informe financiero del fabricante japonés desde su salida a bolsa en 1957, la compañía afirma que estas cifras no afectarán a su división de automovilismo, Honda Racing Corporation (HRC), lo que significa que no repercutirá en su proyecto de Fórmula 1. De hecho, la empresa de motores recibirá un aumento de presupuesto para su unidad de potencia en virtud de las directrices técnicas de la FIA, ya que actualmente se encuentra por detrás de sus rivales de la F1.

Pero aquí está la verdadera noticia.
La semana pasada, el CEO de Honda, Toshihiro Mibe, anunció que la compañía abandona su objetivo de que los vehículos eléctricos representen una quinta parte de sus ventas de autos nuevos para 2030, además de su plan de transición total a las ventas de vehículos eléctricos para 2040. También ha suspendido un plan de inversión de 11 mil millones de dólares para la fabricación de vehículos eléctricos y baterías en Canadá.
Si bien las ventas de vehículos eléctricos han aumentado anualmente, principalmente debido al alza de los precios del combustible, la desaceleración del crecimiento en Norteamérica ha afectado particularmente a Honda, debido a los aranceles y a un cambio en los incentivos fiscales para los consumidores estadounidenses, además de la creciente competencia de China. Los analistas señalaron que el enorme tamaño de Honda dificultó la adaptación rápida a las fuertes fluctuaciones en la demanda de vehículos eléctricos.
La trascendencia de las pérdidas de Honda relacionadas con su estrategia de electrificación podría tener implicaciones en el futuro de los motores de Fórmula 1. Como sabés, crece el interés por el regreso a los motores V8.
El reciente interés de los fabricantes en la F-1, especialmente de Honda y Audi, se ha visto impulsado por las oportunidades tecnológicas y de marketing de la electrificación, pero la difícil situación de Honda podría provocar un cambio de estrategia, ya que la compañía japonesa ha admitido que reorientará su negocio hacia los híbridos.
¿Qué tal? Un fabricante de los que hizo un guiño a la creciente electrificación de los motores de F-1 ahora cree que su negocio no está allí, sino en cierto retorno a los motores híbridos.

El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, afirmó que los motores V8 «volverán sin duda», impulsados por combustibles sostenibles. Mercedes, Ferrari, Ford y General Motors apoyan la idea; Honda podría volverse el quinto voto favorable, sobre todo si se mantiene un componente híbrido, dadas sus dificultades con su estrategia de vehículos eléctricos.
Cinco de seis votos es lo que Bin Sulayem necesita para imponer un reglamento consistente en motores V8 híbridos (en proporción 80/20, como hasta el 2025, 70/30 o 60/40 como podrían ser ya en 2027), con combustible sustentable y acaso turbocomprimidos, ya para 2030, un año antes de la finalización del actual reglamento.
Mientras tanto, la compañía japonesa recibirá ayuda para su motor de F1, que este año equipa a Aston Martin. Honda podría emplear un presupuesto de hasta 19 millones de dólares, de los cuales 8 millones se destinarían a años futuros.

La FIA publicó la semana pasada una explicación sobre cómo se aplicarían las Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización (ADUO) después de Montreal, un sistema diseñado para fomentar una mayor competencia entre los fabricantes sin convertirse en un mecanismo de Balance de Rendimiento (BoP).
Permite a un fabricante actualizar su unidad de potencia durante una temporada si está al menos un 2% por debajo de la de mejor rendimiento. La FIA explicó las asignaciones financieras basadas en los porcentajes de déficit de rendimiento. Del 4 al 6% por debajo de la cifra, hasta $4.65 millones; del 6 al 8%, hasta $6.35 millones; y del 8 al 10%, hasta $8 millones.
«Para los fabricantes que tengan un déficit del 10% o más, además de una asignación para cada período ADUO de hasta $11 millones, existe la posibilidad adicional, solo para la temporada 2026, de anticipar hasta $8 millones de límite de costos de períodos futuros para apoyar las actividades de desarrollo», dijo el comunicado de la FIA. Se harán más revisiones después de las carreras en Hungría y México.
Es una pequeña ayuda en un período difícil para Honda tanto en la pista de carreras como en el negocio de los autos de serie. ¿Pedirán algún favor venidero a caso de esa pequeña ayuda?
22-5-2026



















