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DOS ARGENTINOS EN EL WEC EN SAN PABLO

Había que verlo a PechoJosé María López padre– deambulando por la grilla de partida de las 6 Horas de San Pablo, la cuarta carrera del año del Mundial de Resistencia (WEC), saludando a diestra y siniestra, deteniéndose especialmente para el apretón de manos al pie del Toyota nº 7 que iba a conducir en el primer turno Mike Conway, el inglés que ganó con su hijo Pechito la edición 2021 de las 24 Horas de Le Mans.

Pechito mantiene el vínculo con Toyota, pero ya desde hace algunos años compite en la segunda clase, la LMGT3 con un Lexus. Conway también va camino de salida del equipo, porque dejará su butaca cuando expire la temporada. Toyota renueva su sangre a menudo. 

Fiel a la costumbre del equipo Akkodis ASP, Pechito tomó recién el último turno del Lexus nº 87, sin poder hacer milagros. “Sumamos buenos puntos para lo que teníamos”, resumió el cordobés. “Sabíamos que iba a ser más difícil con la goma más blanda disponible este año, había autos que iban mucho mejor, pero se hizo una carrera limpia, sin errores, traté de avanzar un poco al final. Era lo único que se podía hacer. Ahora hay que agrupar fuerzas, tratar de trabajar para volver más fuertes la próxima carrera, en Texas”.

La largada de la clase LMGT3 (Fabrizio Boldoni / DPPI)

A diferencia de 2025, cuando ganaron utilizando el compuesto duro de Goodyear, ya no disponible este año, que soportaba mejor la exigencia de un coche con motor delantero, este domingo terminaron séptimos, a una vuelta del Corvette ganador.

López condujo las últimas dos horas de la competencia y, una vez más, fue el piloto más veloz de su tripleta, con un tiempo de 1m35s107, siendo el tercero más rápido de la carrera su clase.

Toyota ya mostró en Goodwood su GT3, que estará debutando en el WEC en 2027. Si el cordobés se mantiene dentro del equipo, en el que su palabra y sus consejos pesan, podrá correrlo el año próximo y soñar con otro título. El de este año parece lejano: está octavo con 38 puntos, la mitad de los 78 que suma el puntero, el inglés Jonny Edgar.

VARRONE, DE REGRESO. ¿DE REGRESO?

Quién volvió por sus fueros fue Nicolás Varrone. El piloto de Ingeniero Maschwitz regresó a conducir un Corvette de la clase LMGT3, la misma en la que compite López, para el equipo del texano Ben Keating, con quien ya ganara un título y su clase en Le Mans.

Fabrizio Boldoni / DPPI

Varrone la tenía difícil: se subía a un coche muy lastrado (36 kilos, 18 por ser líderes del torneo y otros 18 por haber ganado Le Mans el mes anterior), y aun así alternó con Jonny Edgar, el líder del campeonato, la conducción en el tramo final, una vez que Keating, el piloto bronce de la dotación, agotara su tiempo mínimo de conducción.

Señaló un record de vuelta parcial, vigente hasta el final de la carrera (1m35s044), cuando el belga Maxime Martin (Mercedes) se lo bajó (1m34s683). El tercero fue Pechito López (1m35s107)

Martin, de paso, lo tocó en la entrada a la Ese de Senna, haciéndolo despistar y perder una posición. Al final, el Corvette que había largado 12º a causa de su peso, terminó octavo en las manos del argentino, quien condujo a lo largo de dos horas y 20 minutos, más de un tercio de la carrera.

“Fue un finde difícil, por los kilos del lastre, pero pudimos maximizar el rendimiento”, explicó. “Nuestro ingeniero nos dio un auto perfecto, Ben hizo un gran trabajo, Jonny también. El último stint (de 16.20 a 17:30) fue muy duro, defendiéndome de la Ferrari de Alessio Rovera, pero era importante sumar algunos puntitos para el equipo, así que me voy super contento de haber vuelto a compartir un fin de semana con un GT, me divertí mucho”.

El viernes, al hablar sobre su regreso, Varrone no fue muy enfático ante la posibilidad de hacer un segundo año en la Fórmula 2. ¿Se viene un retorno al WEC? “Yo estaba mirando Le Mans y era como que algo se sentía raro, pensaba ‘tendría que estar allí’. Este tipo de carreras son el número uno en mi corazón”, afirmó en conferencia de prensa. “Amo estos coches, lo ven en mi rostro, lo disfruto mucho”. Varrone compitió todo el 2025 en la clase Hypercar con un Porsche 963 privado del equipo Proton.

LA SEGUNDA DE LOS BÁVAROS

Por segunda vez en la temporada, y tras haber ganado en Spa-Francorchamps, BMW se quedó con el triunfo en las 6 Horas de San Pablo, gracias a la tripleta integrada por el belga Dries Vanthoor, el suizo Raffaele Marciello y el danés exF-1 Kevin Magnussen. “El primer stint de Kevin, cuando llevó el auto del cuarto lugar de partida al segundo lugar, fue decisivo”, señaló el Team Principal del equipo WRT, oficial de la marca, Vincent Vosse.

Another huge win for BMW in Brazil 🇧🇷


Cadillac tenía los coches más veloces en Interlagos, al punto que coparon la primera fila de partida, pero malos pit-stops hicieron que al cabo de la primera hora de carrera hubieran caído al 10º y 11º puesto. Problemas de ejecución y la dificultad de viajar en el tráfico les impidieron remontar hasta la vanguardia y acabaron apenas tercero y cuarto.

Ferrari, que no gana desde Le Mans 2025, avanzó hasta el segundo lugar (foto superior) gracias a su ritmo sostenido. La 499P nº 51 mantuvo la vanguardia hasta la última ronda de paradas, cuando el BMW V8 M-Hybrid vencedor, con más combustible en el tanque, pudo demorar la detención final y volvió a pista antes que el coche italiano. Los cuatro primeros clasificados terminar separados por algo menos de 13 segundos después de 242 vueltas sin mayores incidentes y 1.042 kilómetros de carrera.

 

Toyota, que venía de ganar Le Mans con sus dos coches en el podio, no tuvo rendimiento en Interlagos, posiblemente a causa del Balance de Performance (BoP). No sumó ningún punto y ahora lidera el torneo de marcas por solo cinco unidades (132 a 127) sobre BMW.

Fotos: DPPI

13-7-2026

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