ERAN MUCHOS Y SE SUMÓ BMW
La marca bávara se convirtió en la novena marca en conquistar una victoria en la era moderna del Mundial de Endurance (WEC) iniciada en 2012.
La victoria fue la más importante de la marca desde aquel triunfo solitario en las 24 Horas de Le Mans de 1999, con el modelo V12 construido con el asesoramiento del equipo Williams de F-1, y que llevaron al triunfo Pierluigi Martini, J.J Lehto y Yannick Dalmas.
Esta de las 6 Horas de Spa-Francorchamps, casi 27 años después, es significativa, porque la próxima cita, en un mes, será nuevamente Le Mans.
En el último año, seis marcas distintas ganaron las últimas siete competencias del WEC: Ferrari (Le Mans), Cadillac (San Pablo), Porsche (Texas), Alpine (Fuji), Toyota (Bahrein e Imola) y ahora BMW.
La marca de Munich, representada de manera oficial por el equipo belga WRT (Weerts Racing Team), con sede en Lieja, a pocos kilómetros de Spa, no había tenido una buena clasificación: sus coches largaban décimo y undécimo. Tampoco Toyota (12º y 16º) o Ferrari (8º, 13º y 15º) habían tenido una mejor jornada.
En carreras largas, la estrategia cuenta tanto (a veces más) que la táctica. Con una grillla prácticamente invertida a causa de los resultados, el acierto del WRT fue predecir un asfalto congestionado. También Toyota lo predijo, pero no le salió tan bien.

Para contrarrestar esa situación, los belgas decidieron sacar uno de sus dos coches de la frecuencia normal de paradas, y ponerlo a correr en aire limpio, marcando tiempos de punta, sin tener que lidiar con el tráfico, que, en los primeros giros, cuando Alpine, Cadillac y Peugeot disputaban la punta, fue espeso y lento.
Toyota hizo lo mismo en la primera ronda de paradas: detuvo a su coche nº 8 en la vuelta 15, cuando el pelotón se detuvo entre la 25 y la 27.
BMW lo hizo en la segunda ronda, parando a su nº 20 en el giro 41 (una vuelta después de la segunda detención del nº 8), cuando el resto paró entre la 51 y la 52.
Habías dos carreras en una: la de las estrategias “normales” y la de los ”desfasados”. Si nada raro ocurría, estos últimos –que tomaban el liderazgo cuando los “normales” se reabastecían- iban a necesitar una recarga corta a media hora, aproximadamente del final, para poder completar el recorrido. Salvo que hubiera una neutralización…
Y hubo más de una: el desafortunado choque del Peugeot n°94 de Malthe Jakobsen, el autor de la pole, que corría por un lugar en el podio, el golpe que sacó de carrera a la Ferrari n° 51 (foto) y el increíble despiste en la recta de Kemmel del Aston Martin 009. Tantas neutralizaciones significaron detenciones relativamente gratuitas. Cuando la competencia se reordenó, con frecuencias de paradas relativamente, en sintonía al frente estaba el BMW n° 20. Seguido por el n° 15. Uno-dos para la marca de Munich.

Dos paradas consecutivas, en las vueltas 130 y 131, detonaron las chances del Toyota n° 8.
El 20 estuvo detenido en pits 6m52s a lo largo de seis paradas; el 15, solo 6m06s en cinco detenciones. Pero el 20 estuvo menos tiempo detenido con bandera verde, y en pista encontró menos tráfico. El Toyota 8 perdió 7m24s en los boxes. Y la Ferrari n° 50, que terminó tercera, empleó 7m14s para sus detenciones, una de ellas afectada por una tuerca central remisa a salir de su posición en un cambio de cubiertas.
Fue, al cabo, victoria de Robin Frijns, Sheldon van de Linde y René Rast, la octava tripulación consecutiva distinta en imponerse en el FIA WEC, a saber:
Spa 6h 2025: Giovinazzi-Calado-Pierguidi 8Ferrari 499P)
Le Mans 24h: Kubica-Ye-Hanson (Ferrari 499P)
San Pablo 6h: Lynn-Nato-Stevens (Cadillac V-Series R)
Texas 6h: Estre-Vanthoor-Campbell (Porsche 963)
Fuji 6h: Chatin-Habsburg-Milesi (Alpine A424)
Bahrein 8h: Conway-DeVries-Kobayashi (Toyota GR010)
Imola 6h 2026: Buemi-Hirakawa-Hartley (Toyota TR010)
Spa 6h: Frijns-S.Van de Linde-Rast (BMW M Hybrid V8)
O sea, 24 pilotos ganadores en el último año.

El cordobés José María López sumó sus primeros puntos en el WEC 2026 al terminar sexto en su clase, la LMGT3, con el Lexus RFGT3 n° 87 del equipo Akkodis ASP. Pechito condujo un poco más de dos horas, y protagonizó una vibrante pelea con el actual campeón del DTM, el turco Ayhancan Guven (Porsche).
“Sacamos el máximo posible del auto, hicimos una carrera limpia en una prueba con muchos accidentes y varias intervenciones del safety-car”, explicó el cordobés. “No había más que eso, sobre todo porque después de cinco vueltas el auto se caía bastante y no podíamos pelear. Además, tuvimos un par de problemas con la dirección asistida que nos limitaba en Eau Rouge. Teniendo todo eso en cuenta, fueron buenos puntos. Ahora hay que resetear todo y trabajar porque se viene la carrera más importante del año”.
La carrera la ganó el McLaren 720S del equipo Garage 59 luego de que a la Ferrari puntera sufriera una penalización de cinco segundos por encerrar a su rival en la salida de pits.
El mes que viene, Le Mans. Está todo dicho.
10-5-2026



















