¿PODEMOS SALTEARNOS EL MUNDIAL 2024 E IR DIRECTAMENTE AL DE 2025?

Lewis Hamilton nunca ocultó el sueño de correr para Ferrari, aunque durante mucho tiempo pareció que nada podía separarlo de Mercedes. Sin embargo, sus vínculos con la casa italiana eran tan aceitados como fuertes fueron los cachetazos que el inglés recibió de la marca alemana.

Piero Ferrari, el hijo del legendario Enzo y vice de la compañía, reveló a poco de conocerse el pase, que Hamilton visitó Maranello ya como campeón con Mercedes para encargar un superauto LaFerrari. Eso ocurrió en 2016. Para entonces, el inglés ya tenía instalada la ilusión de acabar su carrera en el equipo italiano, como acaba de contarlo Matt Bishop en una columna en Motor Sport.

MB: – ¿Quieres hacer un Stirling Moss?

LH:  – ¿Qué quieres decir?

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MB: – Quiero decir, ¿quieres competir para Mercedes y luego convertirte en una especie de embajador de por vida para ellos? Apuesto a que estarían dispuestos a eso.

LH: – No lo sé. Quizás quiera hacer otras cosas después de dejar de correr.

MB: – ¿Música?

LH: – Sí, tal vez, y otras cosas también.

MB: – ¿Crees que te quedarás en Mercedes hasta que te jubiles?

LH: – Bueno, lo que realmente me gustaría hacer algún día es conducir para Ferrari.

MB: – ¿Realmente?

LH: – Sí. Sería una excelente manera de terminar mi carrera en la F1, ¿no? ¿Ganar campeonatos para McLaren, Mercedes y Ferrari?

MB: – Realmente lo sería.

Redondea Bishop: «Ferrari ha sido siempre parte de su gran plan (…) Su movida no es por dinero. ¿Es para dejar un legado? Sí, en parte, seguramente, pero tambiéne s para aceptar un desafío».

 

En su condición de estrella del deporte –mucho más mundana que cualquier de sus colegas en la F-1, incluido Max Verstappen– Hamilton trabó buena onda con John Elkann, el presidente de Ferrari; desde entonces, ambos se encontraron a menudo en eventos sociales de alto nivel y siempre conversaron sobre la posibilidad de que el piloto se uniera a la Scuderia.

El tercer eslabón lo aportó el francés Fred Vasseur, el Team Principal de Ferrari designado por Elkann a fines de 2022 para sustituir al polémico Mattia Binotto: como ya te contó visión, había sido jefe de equipo de Hamilton cuando este fue campeón de GP2 en 2006.  “Hablo con Hamilton todas las semanas de cada año desde hace casi 20 años”, había contado el francés durante 2023.

Todo estaba a punto de caramelo. Solo bastaba que Hamilton perdiera la confianza por completo en Mercedes para que el cambio de bando se produjera. Y eso ocurrió con una vertiginosidad inesperada:

    1. Hamilton pidió renovar contrato por tres años, hasta fines de 2026. Toto Wolff le ofreció solo dos. Entonces, Hamilton reclamó un contrato 1+1, quedándose con la opción de salida.
    2. Dado que, entonces, su contrato vencía a más tardar a fines de 2025, Hamilton pidió a Mercedes que lo nombrara embajador de la marca por una década, hasta 2035. Pocos hicieron tanto por la imagen de la firma que el caballero británico. Pero el directorio de Mercedes votó en contra.
    3. Después de desilusionarse con los proyectos W13 y W14, en 2022 y 2023 -que no le permitieron ganar un solo Grand Prix en dos temporadas, algo inédito en la carrera de Hamilton, que siempre había ganado al menos una carrera por año entre 2007 y 2021-, el inglés era escéptico respecto al proyecto W15 de 2024. Y le preocupaba que la sangría técnica que vive Mercedes desde hace algunos años no acabara de suturarse. Que Loic Serra, el responsable de la dinámica de los Mercedes estuviera en contra de la filosofía de los modelos fallidos impuesta por el exDT Mike Elliot, se marchara a Ferrari, también contribuyó.

Lo decisivo no fueron los 410 millones de euros que Elkann asignó al Proyecto Hamilton, para gastar en su contratación y en la de los técnicos que puedan seguirlo, sino una conclusión a la que Sir Lewis llegó a medida que veía cómo sus colegas renovaban contrato.

Si no cerraba un acuerdo ahora, se quedaba sin la posibilidad de acceder a una butaca competitiva después de 2025: Verstappen amplió su contrato con RedBull hasta 2028, Charles Leclerc tenía la misma proyección en Ferrari, y Lando Norris renovó su acuerdo con McLaren, que vencía en 2025, por una extensión no revelada, pero que llegaría hasta 2027 o 2028.  Para Hamilton era ahora o nunca si pretende cumplir dos décadas de actividad continua en Fórmula 1, tras su debut en 2007.

Entonces, le hizo saber a Vasseur que estaba dispuesto a hablar.

Cierra Bishop: “Es posible que Wolff en realidad se sienta un poco más enojado con Vasseur que con Hamilton, porque él y el jefe del equipo Ferrari son amigos íntimos. De hecho, Vasseur suele alojarse en la gran, opulenta y terriblemente ordenado  casa de Oxford de los Wolff cuando está en Inglaterra. El tiempo lo dirá si ese acuerdo continuará”.

Fue en la cocina de esa opulenta casa de Oxford en dónde Wolff retó a Hamilton por su comportamiento en la parte final del torneo de 2016 -que acabó ganando Nico Rosberg– y, siete años más tarde y café mediante, Hamilton impuso la novedad a su jefe: “Firmé con Ferrari, mañana se anuncia”.

 

Será a partir de 2025 que Hamilton se vista de rojo.

¿Será que 2024 ya fue?

 

 

 

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