“CON ESTOS 200 KM COMENZÓ LA RECUPERACIÓN DEL TC 2000”.

Entre las habituales frases de todo vencedor, Leonel Pernía solté esta opinión, ya no de lo estrictamente deportivo, sino recordando el espectáculo que más allá de la carrera entregó esta 16ta edición de la fecha distintiva que mantiene la categoría. Se reflejó con su presentación en las calles de Buenos Aires y ya en el Gálvez con la convocatoria de pilotos y autos históricos de la categoría que se mostraron ante la gente. Fueron los momentos donde la nostalgia y emoción tocaron su punto más alto. A no olvidarlo.

El paso por el Planetario fue el epicentro del recorrido que pilotos y autos hicieron por distintos lugares de Buenos Aires en la presentación oficial de la carrera.

No hay que quitarle entusiasmo, ni esperanza al concepto y ojalá haya sido así, pero hay que señalar que representa como bien lo indica, el “comenzó” , sólo el primer paso de un largo y nada sencillo camino. Es mucho lo que se perdió en años anteriores con erróneas conducciones y por lo tanto, mucho es lo que hay que recuperar y encima en tiempo económicos complicados.

Valió la intención de darle más vida y color a 200 Km que venían bastante opacados. También, la intención de acercarlo a la gente. Y el público respondió. No, con las multitudes de las ediciones iniciales, tampoco era lo esperado, pero si, con una presencia digna para esta etapa de reacomodamiento. Tal vez dentro de esas propuestas extras, faltó ese toque de atracción picante, como en el pasado fueron las presencias de un Fórmula 1 y como en el caso de la cercana carrera de 200 pilotos del Turismo Nacional representará la exhibición de Agustin Canapino con un auto de IndyCar del equipo de Ricardo Juncos. A propósito, vaya a saberse cómo este atractivo se dio en el TN y no en el TC 2000, categoría en la que Agustín es referente desde hace varios años y campeón, mientras que todavía no debutó en el Turismo Nacional. Contactos, recursos económicos, poder de decisión, sugerencias…

Convocar a pilotos históricos del TC y sus autos fue un gran acierto. Se llevaron muchas atenciones y los momentos más emotivos.
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Quedó dicho que le aguarda un largo y arduo camino al TC 2000 en esta recuperación que ve Pernía. Para empezar, ajustar temas reglamentarios básicos cómo informar qué puntaje otorga la carrera final en Concepción del Uruguay. Y para seguir monitorear el ordenado tránsito de esa etapa de transición que desde el año que viene tendrá con la incorporación de los SUV y s partir del 2024 com los nuevos motores de Berta. Un tema que se concatena con el imprescindible fortalecimiento de la grilla con más nombres de jerarquía y promisorios jóvenes (Barrio y Montenegro son antecedentes válidos), nuevas marcas y equipos. A duras penas se llegaron a los 19 para una carrera de la importancia suprema de los 200 Km. La dirigencia encabezada por los hermanos Alejandro y Diego Llevy apunta a juntar 24/26 autos como mucho.Y por si todo esto fuese poco habrá que ver como se actúa ante la incertidumbre sobre el futuro de dos poderosos equipos, Chevrolet y Toyota nada menos, creada por la desvinculación de Jorge Maíquez, director del equipo de la marca del moño, y el reconocimiento de Dario Ramonda de «una racionalización de la participación de Toyota en las categorías del automovilismo nacional».  Una elegante forma de anticipar achicamientos que en el caso del TC 2000 podrían derivar en una eliminación del equipo oficial pero con la continuidad de los actuales dos autos en forma privada.

Ojalá que con estos 200 Km de Buenos Aires, haya comenzado, como dijo Pernía, la recuperación del TC 2000. Pero ojo, a no dormirse, fue sólo el comienzo. Falta mucho y lo más bravo.

Fotos: Prensa TC 2000.

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