UNA HERRAMIENTA MUY VALIOSA.

Cada vez son más los deportistas que consultan a psicólogos especializados para afrontar las diferentes problemáticas a las que se presentan en la práctica, y el automovilismo no es la excepción. Julieta Jacobo es psicóloga clínica y deportiva y desde hace unos años, a partir de algunas tareas relacionadas con el automovilismo, se ha especializado en el trabajo junto a pilotos de diferentes ramas del deporte tuerca, en este caso, del Rally Argentino.

Pero, ¿qué es la psicología deportiva? Julieta te lo explica: “Es una rama que deriva de la psicología clínica, pero se enfoca en aumentar el rendimiento, tanto en entrenamiento, como en competencia, trabajando con diferentes pilares y adaptándonos mucho a la demanda de diferentes pilotos». «Las consultas que recibo son variadas: cómo mejorar la concentración, aprender a controla la frustración, manejar la ansiedad. Siempre se asocia la psicología con un problema y la diferencia, en este caso, es que trabajamos en condiciones de salud y bienestar y no de padecimiento, como por ahí lo hace la rama clínica”, apuntó.

Más adelante habló sobre el entrenamiento mental en la práctica del deporte. “Es clave, sobre todo en estos últimos años donde las diferencias numéricas son mínimas y a veces va más allá del aspecto técnico o que seas mejor o peor piloto; por eso salir con la cabeza despejada, poder tener lucidez para una buena toma de decisiones, controlar el aspecto emocional y la frustración, sobre todo cuando los resultados no se dan como uno espera, son condicionantes que, a la larga, afectan mucho el rendimiento del piloto… Cuando decidí hacer mi tesis me enfoqué en esto porque hace varios años que trabajo con pilotos y creo que, sin desmerecer la parte técnica, física y nutricional, el factor mental está haciendo diferencia en la competencia”.

Sobre la experiencia en el rally, donde llegó de la mano de Alicia Reina y su preparación para ser parte del Dakar, la neuquina nos habló de una vivencia muy reciente en el Rally Argentino: “El 2021 para mi fue muy importante, tanto en mi carrera, como en lo personal. Hicimos un trabajo con Gerónimo Padilla y Alejandro Menéndez desde principio de año, con ambos dijimos que íbamos a salir campeones y fue una tarea muy enriquecedora desde lo deportivo y también desde lo personal porque me hicieron parte de todo, incluida la toma de decisiones. Cuando terminó todo y salieron campeones, ellos me expresaron cosas que me emocionaron mucho y me dieron la tranquilidad de saber que se sentían cómodos y con mucha confianza en mí”.

En la actualidad, la conexión de Julieta con el rally es mucha, porque está desempeñando numerosos trabajos relacionados con esta especialidad. “Hace seis años empecé a trabajar con Nico Carlomagno orientándolo en cuestiones más mentales en los cursos que él daba. La propuesta dio buen resultado, así que comenzamos a trabajar en equipo, con pilotos que tomaban sus cursos o algunos que buscaban mi trabajo, y les sugería algo práctico también cuando ellos me planteaban, entre la problemáticas, algunas cuestiones más técnicas, como errores en confección de la hoja, en los frenajes, etc”, detalló.

Julieta logró expandir los horizonte por fuera de nuestro país: “Hoy tenemos pilotos de toda Sudamérica, cosa que nos reconforta mucho, y este año Javier Castro me contactó con una propuesta muy interesante en Estados Unidos, y ya empezamos a trabajar, vía online, pero próximamente, la idea es viajar para dar charlas y supervisar a los pilotos con los que ya empecé con el trabajo desde acá. Además, fuera de esos dos trabajos, asesoro a pilotos de rally que vienen particularmente a solicitar mis servicios, como también algunos que corren en pista y que necesitan ayuda para mejorar situaciones de carrera”.

Un momento muy complicado se vivió con el parate que generó la pandemia de Covid-19, un confinamiento mundial que llevó, entre otras cosas, a detener la actividad deportiva, y al ser un hecho sin precedentes, afectó, y mucho, la mentalidad del ser humano. En este caso Julieta cuenta como fue esa situación y como la enfrentó con los pilotos de automovilismo. “Fue tremendo porque se mezclaron muchas situaciones, hubo pilotos que tenían el año preparado, de golpe se cayó y económicamente los afectó, por lo que, en ese caso, trabajamos la frustración. A otros el tema de no correr los tenía caminando por las paredes, sumado a todo lo que significaba el momento que se vivía con la pandemia, el miedo, la pérdida de familiares, etc. Desde la parte psicológica traté con varios de ellos de respetar el cronograma de carreras y el finde que debían tener actividad y no se desarrollaba, tenían que ponerse el buzo, el casco, sentarse en el simulador o a mirar cámaras a bordo y hacer ejercicios de visualización, lo más real posible, para engañar a la cabeza, algo que se hace a través de la concentración, para que la mente capte esa situación, que el fin de semana de competencia estuvo. Tratamos de engañar la cabeza y que siguieran mes a mes trabajando con distintos ejercicios que les iba pasando”.

Fotos: prensa Rally Argentino.

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