EL RALLY DE ARGENTINA no es una carrera más. Es una fecha clásica del  Campeonato Mundial.

 

 

En carrera. Marcos Ligato en el Citroen DS3.
SpeedAgro

 


Ninguna fecha mundialista en nuestro país tuvo el extenso recorridoen el tiempo como este Rally de Argentina que  iniciaba su 36ª edición en un lugar inédito como el centro de Córdoba. Allí en el tramo entre la Costanera del Río Suquía  y la Casa de Gobierno se disputaba, el SúperEspecial que abría la cuarta fecha del Mundial que encabeza el tricampeón Sebastien Ogier. El mismo que como cabeza del equipo Volkswagen busca sobre el Polo, quebrar el maleficio que hasta ahora le impidió ganar esta carrera que, en su versión 2016 transita las zonas de Calamuchita, Punilla y Traslasierra con 18 tramos de velocidad que totalizarán 364,680Km.

 

El Citroen de Marcos Ligato en el Parque de Asistencia. El argentino quedó satisfecho tras el reconocimiento de los caminos del rally mundial.

 

Mucha tierra y polvo se esparcieron en los caminos desde que en 1980 el Campeonato Mundial de Rally desembarcó en Argentina, donde sólo faltó en 1982 por el  conflicto bélico con Inglaterra por las Malvinas. Nada que ver este rally con aquel primerizo y no sólo por la lógica renovación humana y técnica de pilotos y autos. Inimaginable en estos tiempos es pensar que un piloto de Fórmula 1 en plena temporada dedique unos días a correrlo como hizo hace 36 años Carlos Alberto Reutemann en uno de sus mejores momentos en Williams.

También ya en el recuerdo quedaron las extensas etapas y la cantidad de equipos oficiales plagados de figuras como Walter Rohrl, Ari Vatanen, Hannu Mikkola. Stig Blomqvist, Massimo Biasion, Juha Kankkunen, Carlos Sainz, Colin McRae y Tommi Makkinen. Otra causa perdida es la presencia de un piloto argentino con chances en el Grupo mayor, como en los primeros años era infaltable con el recordado Jorge Recalde. Este año estará Marcos Ligato, con el mismo Citroen DS 3 que ganó en el 2015 esta carrera con el británico Kris Meeke al volante. Su objetivo está lejos de repetirlo, el campeón argentino simplemente quiere llegar.

Todo esto no le quita atractivo a este Rally de Argentina que como es habitual cuenta con la organización del Automóvil Club Argentino. Por ser la única fecha sudamericana, ya es un clásico del calendario y así lo toman su pilotos. “Tiene una atmósfera especial que atrae por la pasión que le pone la gente”, reconoció Ogier en palabras ya escuchadas años atrás de su compatriota y tocayo Loeb, el máximo ganador en Argentina con ocho victorias. Una presencia que se extraña.

Los prestigios de Ford defendidos por los Fiesta del noruego Mads Ostberg, el británico Elfyn Evans y el francés Eric Camilli.

 

Está claro que es un clásico el Rally de Argentina. Por eso por más que hayan cambiado muchas formas con el paso del tiempo, sigue manteniendo la pasión de los aficionados como se ve en las multitudinarias concurrencias que suelen acompañar su camino. Este año esa gente que lo sigue y lo quiere debe dar una especial prueba de amor, con su buen comportamiento y el respeto por las normas de seguridad, bastante descuidadas el año pasado. Esta es la obsesión de las autoridades, y el punto clave para que el Rally de Argentina siga siendo un clásico en el calendario.

 

Por el equipo de VA

Fotos: Mónica Paz y DR Imagenes/Prensa Tango RallyTeam

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