EN EL RALLY MUNDIAL, UNA REAPARICIÓN, UNA SORPRESA Y UNA AMARGURA
El rally de las Islas Canarias, la quinta fecha del Mundial, tuvo un arranque curioso: una prueba especial en asfalto dentro del estadio de la Unión Deportiva Las Palmas -dónde se destacaron tantos futbolistas argentinos, de Quique Wolff a Miguel Brindisi-, sin tocar la gramilla del campo de juego el césped. Faltaron los cartelitos nomás: prohibido pisar el césped.

En el atribulado equipo Hyundai, que viene de una derrota increíble en Croacia, reapareció Dani Sordo, el español que forma parte de la escuadra desde 2014 pero que nunca hizo una temporada completa y que no competía en el Mundial desde Grecia 2024, cuando terminó segundo de su compañero Thierry Neuville.

En ese especial del estadio, el reaparecido acabó cuarto. Nada mal para una reaparición. Pero Sordo quedó mudo cuando vio el vuelco increíble de su compatriota Tomás Forné, que dio vuelta su Skoda en una curva muy lenta.


La amargura se produjo cuando los organizadores debieron suspender el tercer tramo cronometrado en vista de la mala ubicación del público. Los espectadores quedaron frustrados pero la cordura se impuso. Un dato importante teniendo en cuenta lo ocurrido este fin de semana pasado en Traslasierra en la búsqueda de volver al calendario mundial.

Mientras terminaba la última etapa, los cinco Toyota oficiales ocupaban los cinco primeros lugares del Rally, delante de los tres pilotos de Hyundai. Sordo, una vez más, quedó mudo.
24-4-2026




















