-publicidad-

LOS AFICIONADOS SE PREGUNTAN QUÉ OCURRE

Según estableció Visionauto, han existido intenciones de pedirle a Hugo Mazzacane que se aleje de su cargo como presidente de la ACTC.

El movimiento quedó expuesto en la carrera de Termas de Río Hondo, personalizado en los dueños del Pradecon Racing, Willy Jaime y Mauro Medina al frente del RUS MED Team. La movida, fogoneada en particular, ¿llamativa o previsiblemente? por algún sector de la prensa que hace tiempo perdió el favor de la actual conducción de la entidad, luego de la vinculación aceitada y alineada a la ACTC durante décadas.

Ese favor, centralizado en los derechos televisivos, claves, centrales en el negocio, trasladados a la TV Pública donde hubo indicios que la ACTC no pagaba canon ninguno. Desde este año, las emisiones de las carreras a Canal 9, fruto de un acuerdo que supuso la participación del Nueve con espacios publicitarios de la emisora como una forma de coincidir entre las partes.

En el mundo corriente, nada es secreto: ahí están las entrevistas, los streamings, los cortes en redes sociales. Aquel que no lo vea, pierde vueltas con rapidez.

A la vez, transcurren tiempos en el automovilismo nacional, plagados de batallas estratégicas, políticas rodeadas de un duro juego de intereses puestos de manifiesto en las cifras millonarias manejadas, inesperadas hasta no hace mucho.

En primer lugar, la crisis, la grieta profunda surgida a partir del conflicto entre la ACTC y el Automóvil Club Argentino, inentendible si considerás factores de mucho peso, algunos mencionados más arriba. Surgido hace más de dos años, enrareció el clima, lo intoxicó como no había ocurrido antes, el único perjudicado, el automovilismo argentino, sus corredores.

Y recientemente el juego abierto en el ámbito de la ACTC, suponen visionarios infaltables, con el objetivo de esmerilar a Mazzacane como conductor. Los argumentos algunos que se han conocidos, atendibles (funcionamiento de categorías, costos por las nubes, reglamentos sujetos a cambios según la ocasión y de quien se tratara, organización de carreras sus movimientos financieros y su destino. Y siguen las firmas.

Jaime, fuerte empresario, uno de los socios de Pradecon abocada al mercado del acero, arribado al TC no hace tanto, corporizó reclamos a la ACTC. Focalizó en Mazzacane hasta haciendo referencia al procesamiento que da que hablar por evasión fiscal millonaria.

Medina, al frente del RUS MED Team, muy identificado con la calle Bogotá, se ha hecho escuchar por sus posturas críticas al manejo de aspectos que complican el quehacer estratégico y comercial más aún en la etapa crítica del país. A los mencionados, Gustavo Lema del JP Racing, fusionado con Canning Motorsport, ha volcado lo suyo trascendiendo un durísimo encuentro verbal, muy subido de tono, con Mazzacane.

Los Mazzacane precisamente, afrontan embates en momentos de impensada vulnerabilidad, por razones personales de Mazzacane padre, entre otras; y Gastón, por requerimientos judiciales de distinta índole, superados para el vice primero, y vigentes para quienes miran el lado oscuro de la luna.

Otro round se vivió en el Mouras, ante la programación de categorías (ambos TC Pick Up, ambos TC Mouras al frente, entre otras). El sonoro allanamiento del que medios obviaron, coincidió con la presencia en el Mouras del Ministro del Interior, Diego Santilli, el padre de Nicanor Santilli Pazos, figura en ascenso del TC Pista que también corre en TC Pick Up. Con un funcionario que encabezaba la concreción de la medida judicial Santilli habría conversado para conocer los motivos del procedimiento. Algunos osados dejaron entrever que al ministro le interesó saber el costo del operativo.

¿La posible maniobra del allamiento que, puede especularse, estaba emparentada con la política, fue neutralizada, acaso, ante la presencia de Santilli?. A la presentación de una carta enviada a la ACTC, rubricada por equipos mencionados y más, distanciándose otros de la postura, demandando reuniones y la difusión pública, Mazzacane respondió reclamando firmas concretas en la carta, que se pusiera de puño y letra quienes reclamaban. Exigió responsabilidad, más allá de tipear los nombres de los equipos presuntamente peticionantes.

Esa segunda carta no apareció y unos equipos mencionados en la primera misiva negaron su compromiso con la petición. Algunos que juegan este juego desde hace décadas, como Rodolfo Di Meglio -¿también la gente al frente del emprendimiento BMW?-, se despegaron rápido.

Cerca de Mazzacane entienden que Jaime y Medina llevan relativamente poco tiempo en el TC, como para reclamar mayor acceso. Aun así, se les concedió el regreso a la revisación técnica cruzada de los coches. Bastante menos de lo que esperaban.

El movimiento parece haberse desflecado, perciben quienes siguen de cerca el entuerto. Tampoco encontró mucho eco entre los pilotos, que habrían sido claves en este fragote. La dirigencia de la ACTC, siempre se defendió apelando al principio de que los protagonistas e interlocutores son sólo los pilotos, los corredores. Por algo es ACTC y no APETC (Asociación de Propietarios de Equipos de TC), dicen en Bogotá.

Lo que podía hacerse público, se hizo público; lo que no, se jugó tras los biombos. Cuando la preguntaron a Mazzacane por los requrimientos judiciales que aparecen reflejados en ciertos medios, ha firmado de nuevo “está todo bien, ya sabemos de dónde viene”. Como es habitual en el TC, no todas las palabras forman parte de la conversación. Inclusive, circularon rumores de amenazas realmente graves.

El stress se ha apoderado de la ACTC y de encumbrados cultores. ¿Rebelión en la granja?, tranqui, peina el acelerador…

Foto: ACTC

17-5-26

-publicidad-

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí