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EL DE BALCARCE GANÓ EN CONCEPCIÓN DEL URUGUAY. LA CARRERA CON POCAS EMOCIONES, SÓLO LEVANTÓ EL INTERÉS AL FINAL POR EL RELANZAMIENTO QUE PROVOCÓ EL ACERCAMIENTO DE MAURICIO LAMBIRIS.

“Fue una carrera tremendamente lineal, nunca pude atacar, pero tampoco me atacaron…”.

Escuchar la mención de la boca de Agustín Canapino, uno de los mejores lectores y estrategas de carreras del automovilismo argentino, dió una idea de lo que resultó la final de la cuarta facha que el Turismo Carretera llevó adelante en el autódromo entrerriano de Concepción del Uruguay.

Un verdadero bostezo en lo referido a las primeros seis posiciones (Mangoni, Lambiris, Urcera, Fritzler, Canapino y Scialchi), que se mantuvieron inmodificables y sin lucha durante las pactadas 25 vueltas. Detrás en los siguientes ocho lugares, el trámite un poco más movido, pero no demasiado. Hubo algunos cambios en el orden en pista, pero no de protagonistas en el trencito veloz formado por Diego Azar, Jorge Barrio, Jonatan Castellano, Marcos Landa, Johnnito DeBenedictis, Matías Rossi, Emiliano Spataro y Mariano Werner.

Nacido en Balcarce, Santiago Mangoni logró en Concepción del Uruguay su cuarto triunfo en el Turismo Carretera. No vencía desde 2022 en Rafaela con un Chevrolet

Te puede parecer exagerado la valoración de aburrida que Visionauto le ha dado a la carrera, recordando la culminación con el Camaro ganador de Mangoni llegando apenas por delante del Mustang de Lambiris. Fue el espejismo de la realidad creado a partir del tercero de los relanzamientos, a una vuelta del banderazo. Es una habitual argucia reglamentaria, a veces justificada, otras no; se utiliza para descongelar carreras frizadas por la monotonía, y así calentar la imagen de cierre para calificarla con una «emocionante» definición…

Esta vez pareció lógico el ingreso del auto de seguridad por el lugar peligroso en que habían quedado los despistados autos de Agrelo y Candela. Para satisfacción de la justicia no cambió nada. Hubiese sido un duro golpe para el esforzado Mangoni, perder en ese giro final lo que tan bien había construido en los 24 anteriores. Por eso, mientras su madre sufría en los boxes, defendió con uñas y dientes su liderazgo en ese áspero giro decisivo, al punto de originarse un toque de carrera que provocó un tibio reclamo de Lambiris. “Tenía mi auto adelante y sentí un golpe”, dijo el uruguayo sobre el toque, entendible entre dos pilotos que necesitaban ganar.

CASTELLANO SUMA Y SIGUE ADELANTE

 “No fue la carrera que esperaba, pero al menos sumé varios puntos que me permiten seguir primero en el campeonato”, reflexionó Jonatan Castellano sobre el noveno puesto que lo mantuvo al frente de las posiciones aunque con menos ventaja sobre Manuel Urcera. Cumplidas cuatro fechas suma 132,50 puntos, contra 123,50 de Manu quien avanzó bastante con su triunfo en la serie y la tercera colocación en la final (se benefició con el recargo a Aguirre por el toque al desalentado Bonelli ante su coprovincianos). Posteriormente se ubican Lambiris (111), Azar (98), Palazzo 94,50 y Mangoni (91,50).

“Le agradezco al equipo (Canning Motorsport) todo lo que me ayudó para poder correr”, destacó un emocionado Mangoni rodeado de su madre, esposa e hijas. Esa ayuda del Canning Motorsport no se limitó a entregarle un contundente Camaro, ni al apoyo anímico, tampoco al acompañamiento económico. Se extendió al plano deportivo, ante la decisión de darle prioridad por sobre su compañero Agustín Canapino, para aprovechar las grandes chances a la victoria que tenía con un auto tan veloz y competitivo.

Otra vez Mauricio Lambiris quedó a la puerte de un triufo en TC. En su Mustang, no pudo con el contundente andar del Camaro de Mangoni.

Esa decisión del equipo se vio desde la segunda serie, en la que ambos compartieron la primera fila. “Le dije Santiago que no lo iba a atacar y que se fuese tranquilo adelante para hacer la serie más veloz”, contó Agustín. Cumplió y Mangoni venció en el parcial más rápido, así quedó en pole para largar la final. La plataforma de lanzamiento al dominio en la final. Canapino se conformó con circular en un tranquilo quinto puesto, sin nadie a quien poder atacar, y también sin nadie que lo atacase.

Conociendo su espíritu competitivo, se habrá aburrido como se aburrió la mayoría del público, en un importante número acompañando al TC, como cada vez que pasa por el Autódromo de Concepción del Uruguay.

Fotos: prensa ACTC

19-4-26

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