UN VALOR ESPECIAL

No son muchas pero hay algunas victorias que provocan una alegría general. La de Gabriel Ponce de León en la carrera clasificatoria del Súper TC 2000 en Potrero de los Funes, que le dio la pole para la final, fue una de esas. Es que hasta este regreso al Súper TC 2000 que posibilitó la buena decisión de Toyota era una opinión unánime que Gabriel era uno de los grandes pìlotos que le faltaba a una categoría que muchas veces prioriza la buena billetera al talento conductivo.

Ponce de León seguido de Ardusso y Fineschi, el trio de punta que se acomodó en el arranque y no se modificó hasta el final

 

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“Percibía esa sensación de la gente pero no quería ilusionarme hasta que no se diera la posibilidad del regreso” le confesó  Ponce a Visión sobre sus sensaciones en esos cuatro años que con las excepciones de las invitaciones de Toyota para los 200 Km (ganó en el 2015 y fue 2º en el 2016 junto a Matías Rossi)  pasó fuera de la categoría que lo hizo conocido y tricampeón(2001-03-05) de la mano del equipo Ford de Oreste Berta. Tiempos de acumular laureles que parecieron condenados a marchitarse.

“Nunca me olvidé de manejar, sólo era cuestión de que se presentase la oportunidad y esa oportunidad me la dio la gente de Toyota” agregó un feliz pero sereno Ponce, que sólo sólo fue derrotado por la emoción al bajar vencedor de su Toyota y ver en el parque cerrado la orgullosa y entusiasmada mirada de sus padres Nilda y Roberto. Está claro que Gabriel no se olvidó de manejar y eso se vio en la forma que definió  rápidamente  la lucha, que no fue mucha, con Facundo Ardusso y Damián Fineschi, dos pilotos de la generación posterior que ni habían empezado a correr cuando Ponce, de actuales 38 años, transitaba su camino triunfal en el equipo Berta.”Estaba en la tribuna como hincha el día que en el 2005, Gabriel ganó la carrera de Rafaela en el óvalo…” recordó Ardusso, sobre aquella emocionante competencia, la última verdaderamente disputada en el óvalo santafesino. En el atardecer del desapacible sábado las vueltas del automovilismo colocaron a Facu sentado a la derecha de Ponce en la conferencia de prensa que completó un relevante Damián Fineschi, tercero tras ser fugaz puntero, sobre uno de los coloridos y veloces Focus del equipo FELA de Victor Rosso.

Facundo Chapur largó y llegó cuarto con el mejor Peugeot, en una carrera clasificatoria lineal y sin muchos atractivos.

 

La alegría del triunfo de Gabriel también alcanzó a un duro como Darío Ramonda. “Gabriel se merece todo esto porque además de gran piloto es humilde, obediente y sabe trabajar para el equipo” le dijo a Visión el director del equipo Toyota, en el parque cerrado tras sumar su felicitación a la de Daniel Herrero, presidente de Toyota, y antes de cerrar con un “además nos satisface que nuestra elección por Gabriel haya sido también la que deseaba mucha gente. Esto demuestra que no estábamos equivocados…”

Sin dudas, no estaban equivocados.

 

Por Miguel Sebastián (Especial desde Potrero de los Funes, San Luis)

Fotos. Prensa Súper TC 2000, Peugeot  y AIF

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