LO QUE SE AVISORA.

Lleva a pensar, a estimar ante la dinámica de los hechos y su extrema gravedad, que el campo de batalla contra el coronavirus también en la Argentina, va a arrojar múltiples y dolorosas consecuencias. La esencial, la pérdida de vidas humanas.

En el contexto que rodea y abruma a los argentinos, cuesta imaginar, pormenorizar, acerca de como han de reaccionar los deportes, incluído el automovilismo que nos ocupa, luego de atenuada la pandemia y cuando se encuentre en retirada.

Y si bien cuesta establecer alternativas vinculadas a la forma en que debería proseguir la actividad automovilística, y hasta parecen trivialidades pensar al respecto frente al tsunami sanitario, aparecen como infinitamente mucho más fluídas las impresiones y evaluaciones que efectúan hombres con responsabilidades en el motorsports del mundo, que son volcadas por medios especializados. No ocurre ni por asomo algo similar en la Argentina tuerca; dirigentes, fiscalizadores y siguen las firmas, aquellos que tienen la sartén por el mango, persisten en el «silenzio stampa». Muchísimo más renuentes que de costumbre.

Un par de hombres que deciden en categorías argentas, al abordar semejante e inédito panorama, han admitido a visionauto, que «la situación ha venido cambiando minuto a minuto», por eso apuntaron a que fijar «eventuales estrategias, carece de valor». De todas formas, es una fija, que sobre sus escritorios hayan comenzado a trazarse planes de contingencia, para que cuando fuera posible y soportando las consecuencias del coronavirus, sumadas al colapso económico que se teme, puedan ir moviéndose las ruedas de nuestro automovilismo.

El Autódromo de Algarve, en Portimao, Portugal. Eventual nueva sede para la F1 en 2020. Salvando las enormes distancias hoy por hoy, en nuestro país también pueden aparecer otros trazados ante el escenario planteado por el coronavirus.

Y mientras en el mundo de la F-1, salen a la palestra y hablan los más altos responsables, así como los de MotoGP, acá en la Argentina, persiste la ausencia de palabras. Actitudes que dan pie a que las especulaciones –tantas veces combatidas por los hacedores del automovilismo-, afloren y se expandan.

Y ya que los que conocen y toman decisiones, dejan la puerta abierta la puerta en la curva, como para que les ganemos la cuerda, encendamos la calculadora.

Poner en marcha la maquinaria del automovilismo argentino, no será cosa de un día para otro. Un entramado de aspectos deportivos, comerciales, legales, salariales, contractuales, técnicos, televisivos y vinculados a calendarios, van a tocar timbre entre los obstáculos.

Fijate, un dato apenas, a la Fórmula 1 se la nota en estado deliberativo. Con nueve gg.pp caídos, ha aparecido una posible e impensada sede hasta antes de la pandemia. Es el Autódromo Internacional do Algarve, situado en Portimao (Portugal). Acaba de recibir la homologación como Grado 1 de la FIA, la más alta posible, lo que le permite recibir llegado el caso y por primera vez en su corta historia (fue inaugurado en 2008), a un gran premio de F-1. No sería nada extraño que el Mundial 2020, se focalizara en Europa.

¿Y por casa como andamos?, calendarios de categorías que fijaron fechas en lejanos autódromos del interior argentino, respaldadas por suculentos aportes dinerarios y logísticos de gobiernos provinciales, porqué no puedan pegar un volantazo. Originaría que hubiera que encontrar otras plazas, más cercanas; y en esto indicirían los costos. De ahí que no es descabellado pensar en que hubiera carreras en circuitos dejados de lado antes que el flagelo del coronavirus. El Mouras de La Plata, el Hermanos Emiliozzi de Olavarría, Río Cuarto, ¿Nueve de Julio?, para sumarse a Rosario, San Nicolás, los entrerrianos Concepción del Uruguay, Concordia, Paraná y el templo de la velocidad, Rafaela.

El Mouras de La Plata. Sin TC antes del coronavirus. ¿Con TC luego del coronavirus? (Foto Prensa ACTC)

A su vez, consideremos también la posibilidad de efectuar fechas dobles durante un mismo fin de semana, recortar el número de carreras, modificar formatos de calendarios (¿playoff en el caso del TC?), saltar con carreras 2020 a enero o febrero 2021 y hasta correr sin público; sí, con tribunas desnudas...

Y paremos, a poner el pie sobre el freno; ante la tan temida vulnerabilidad en que van a quedar empresas, asalariados, proveedores, entre tantos sectores, no hay que dejar de considerar repercusiones concluyentes que hasta puedan derivar en que haya categorías que no salgan de los boxes…

Imagen portada: Facebook Daniel Trinidad.

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