DESDE AQUELLA CARRERA EN CONCORDIA EL AÑO PASADO.

La curva descendente de Guillermo Ortelli que derivó en el alejamiento del JP Carrera de su amigo Gustavo Lema, al día siguiente del paso del TC por San Nicolás, donde concretó el regreso luego del insoportable paréntesis originado por la pandemia, data de mucho tiempo atrás.

Enfocado en ganar siempre, para colmo el Guille no festeja en «su» categoría desde hace casi cuatro años. Cuando ganó en octubre de 2016 en Concepción del Uruguay. Esa temporada tendría un cierre con altísima tensión en el Mouras de La Plata. Mariano Werner pegado atrás de Matías Rossi, muy cerca de la cuadriculada en la última curva, en la pelea por el título, «embocó» con el Ford a la Chevy de Matías y clinc! caja;
séptimo campeonato para Ortelli. Te acordás, ¿no?

Lo que vendría con posterioridad, arrojó pocas ocasiones para que a Guillermo volviera a sonreir. Para colmo sus compañeros en el JP, Manuel Urcera, Valentín Aguirre, se floreaban en la pelea por la punta de las carreras, y hasta estuvieron muy cerca de ganar el campeonato finalmente, obtenido por Agustín Canapino.

En la reconstrucción de hechos que marcaron la incomodidad de Ortelli en el JP, vale memorizar el episodio vivido en la carrera de Concordia de 2019 y que reflejamos en visionauto con gran repercusión. Esa vez a Guillermo le tocó correr en la segunda serie, y el remate fue más que indeseado. Un trompo al entrar a la recta principal, cerró un paso lejos de lo que se esperaba del auto «nuevo», ex Luciano Trappa, destinado a reemplazar al anterior tras la decisión conjunta de Lema, Ortelli y Willy Kissling, técnico jefe del JP.

El rendimiento fastidió como pocas veces  al Guille. «Pasa lo que tiene que pasar, cuando venís a correr con algo que no anda; el auto se iba para atrás, para atrás», lanzó aquel domingo el siete veces campeón. Y acelerado, disparó enseguida, «así como estamos peligra la Copa de Oro para mí, es difícil correr así, andamos lejos».

La Chevy del JP, de Ortelli non stop a manos de Mangoni (Foto Facebook oficial Ortelli).

Los efectos del episodio retumbaron mientras tanto, el recorrido posterior en cuanto a la performance de la Chevy, no se modificó en forma sustancial. Durante el paréntesis obligado por la pandemia, en uno de los podcasts de Visión Auto Radio más escuchados, hicimos con Guillermo un repaso sobre un temario amplio que incluyó un tema tan sensible como el retiro. «Me da la sensación de que me quedan un par de años más de carrera. Tampoco descarto la posibilidad de mañana decir ‘hasta acá llegué’. Sí lo que tengo en claro, es que me gustaría bajarme en el momento en el que ya no tenga más ganas, y no continuar porque tengo que cumplir con compromisos. Me gustaría hacerlo al estilo del Flaco Traverso, que estaba por largar una serie, y se dio cuenta de que ya no tenía más ganas. Tiene que se así,espontáneo».

«Si cuando uno ya no tiene ganas de correr y sigue porque tiene que cumplir ciertos compromisos, pueden pasar cosas, y vas a estar haciendo algo que no tenés ganas de hacer. Así, las cosas no salen de la misma manera», apuntó el rey de Salto quien transita los 47 años para remarcar, «todo deportista, a la hora del retiro, prioriza más el hacer otras actividades que dedicarse, como en mi caso, a manejar un auto. Terminan pesando otro tipo de cuestiones como los viajes, el querer compartir más tiempo con la familia, vivir otra cosas con amigos. Y creo que esos son los motivos que hacen dejar, y no el hecho de manejar un auto. En mi caso, el hecho de competir en una sola categoría este año es darle lugar a otras cosas».

A aquella reflexión meditada del Guille, le opone como se ve en el presente, su decisión inalterable de continuar corriendo. La circunstancia planteada a partir de su partida del JP, le había abierto interrogantes acerca del camino a elegir. Lo más probable, parecía ser el Donto Racing de Laureano Campanera donde lo esperaban con los brazos abiertos. Dicho sea de paso, como aquella vez cuando Ortelli «explotó» en Concordia 2019.
Sin embargo, el abanico de posibilidades incluyó al Dole Racing.

Guillermo escuchó al Laucha Campanera y a Marco Jakos, y ambos supieron lo que pretende Gullermo. La incógnita iba a durar muy poco, el mismo Ortelli mostró premura para clarificar en que equipo va a seguir. ¿Y subirse a un Ford?, alucinaciones?…

Ortelli parecía mirar hacia quienes lo quieren tener para correr (Foto gentileza Revista Sólo TC)

 

La misma premura mostró Gustavo Lema, a muy poco de sus consabidas declaraciones, donde lamentó la partida hacia otros rumbos teceístas de su amigo al no haber podido entregarle auto competitivo «como se merece una figura de la talla de Guillermo», le dio un tubazo a Santiago Mangoni.

Lo hizo para avisarle que se había sacado el «gordo de Navidad» pero tres meses antes. Las charlas express, el acuerdo publicitario para unificar patrocinantes en la Chevy ex Guille, arrojaron lo que ambos buscaron: Mangoni, esforzado si los hay, quien se ha hecho conocer en las pistas por
su consolidación y resultados, así como por el escaso dinero disponible para correr. ¿Que juntaba pesito a pesito, y se despachó sentándose en la mismísima butaca de Ortelli?. Bueh!, habrá que ver como fue la ingeniería que derivó en semejante paso para el sencillo y afable balcarceño, humilde de bolsillo. A la que viene en el autódromo porteño, sólo se ocupará de tener el buzo antiflama bien planchado y el casco lustradito. Vueltas de la vida que le dicen…

Foto portada: Facebook oficial Ortelli.

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1 COMENTARIO

  1. No se va a subir a un ford, ya se armo quilombo cuando casi corre con un focus en TN, no hay chance que se cruce de vereda.

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