LA PASION TIENE ANTECEDENTES

Así como el ministro del Interior, Florencio Randazzo, suele mostrarse en un buen número de carreras de TC, y en general con el presidente de la ACTC Oscar Aventín, otro político encumbrado que anduvo por Mar de Ajo fue el diputado Francisco De Narváez, quien aceptó el convite de José Savino para probarse una butaca de TC. En un año electoral a fondo, cualquier plataforma es útil para dar a conocer las ideas… si es que las hay. Pero no hay que ser tan duros con el ex supermercadista impedido de candidatearse a presidente de la Argentina porque nació en Colombia: por sus venas debe correr algo de sangre fierrera. Tiene antecedentes: un lejano pariente suyo, Mauricio de Narváez, ganó una de las carreras de autos sport más emblemáticas, las 12 Horas de Sebring, en 1984, a bordo de un Porsche 935 que compartió con Stefan Johansson (que estuvo en los últimos 200 Kilómetros de Buenos Aires corriendo para el equipo Fiat) y el alemán Hans Heyer. Esa carrera de Sebring, durante años con puntos para el Campeonato Mundial de Marcas –como cuando Juan Manuel Fangio la ganó en 1956 y 1957- contaba ese año para el torneo de la International Motor Sports Association (IMSA), en el que De Narváez (Mauricio, no Francisco) terminó 25º. El campeón se llamaba Randy Lanier, venció en 7 de las 15 carreras de aquel año (y fue segundo de De Narváez en Sebring) pero desde 1988 está sentenciado a prisión perpetua por tráfico de marihuana, y alojado en la prisión Coleman de la Florida. Algunos se despistan antes de la bandera a cuadros, otros después…

Foto AIF
16/2/2011
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