CON UN AUTO VIEJO Y QUE SE ROMPE MUCHO
“Si algo aprendimos de 2025, es que tenemos que sumar puntos en todas las carreras”. Esa fue la síntesis de lo que José María López le dijo al colega rosarino Mauro Calandria unos minutos antes de que se pusieran en marcha las 6 Horas de Imola, la prueba inaugural del Mundial de Resistencia (WEC).
#WEC #6HImola
La palabra de José María López, antes de la largada en Imola. Será el encargado de cerrar la carrera si todo va bien. Atención al clima, porque el panorama mecánico es positivo. pic.twitter.com/AhcQ9nqc1N— Mauro Calandria 🏁 (@Mau_Calandria) April 19, 2026
Pechito sabía de lo que hablaba: en 2025 logró dos victorias con el Lexus RFGT3 del equipo Akkodis ASP –en la práctica, el equipo semioficial de Toyota en la clase menor del WEC- pero los tres abandonos que sufrió en ocho carreras del torneo, en un par de ocasiones sin llegar a ponerse al volante durante la carrera, complicaron las chances serias disponibles de pelear por la corona.

Una hora más tarde, esas palabras eran más elocuentes que nunca. Con apenas una diferencia de un minuto, ambos Lexus sufrieron inesperados problemas. El Lexus nº 78 no pudo arrancar tras su parada en pits a causa de un inconveniente con el arranque. El equipo introdujo el coche en el garaje y pudo repararlo relativamente cambiando la pieza. El coche quedó clasificado en la 14º posición, a 23 vueltas del BMW M4 vencedor.
Pero el nº 87, en cambio, se detuvo en plena pista, justo antes de la Variante Alta de Imola, conducido por el rumano Petru Umbrarescu. Allí no hubo posibilidad de reparación de lo que en principio fue un problema de transmisión. Una verdadera picardía, dado que en el instante fatal, ambos coches ocupaban el segundo y tercer lugar de la clase, detrás del McLaren 720S del financista chino Antares Au.
Una picardía porque Toyota ya tiene en rodaje el nuevo Lexus GT3 destinado a reemplazar este modelo, que está en carrera desde 2017. Pero la marca ha decidido tomarse otro año más para ponerlo a punto y terminar de homologarlo, lo que supone que no aparecerá en carrera sino hasta 2027.

En ese caso, López y Cía parecen destinados a vivir lo que Franco Colapinto en 2025: un año sin avances técnicos y condenados a conducir el coche que más se rompe en carrera. El de Imola fue el noveno abandono de un Lexus en 17 carreras disputadas desde el arranque de la campaña en 2024. Los buenos resultados en clasificación, como los logrados el sábado en Imola, siendo los mejores coches de motor delantero, no sirven de mucho si no pueden cristalizarse en carrera.
CINCUENTA DE CIEN
Del otro lado de la calle de boxes, Toyota celebró a lo grande el debut de su flamante TR010: fue la 50ª victoria de un coche de la marca en la centésima carrera del WEC en su era moderna (desde 2012). La casa japonesa solo faltó a las dos primeras competencias y, desde entonces, ha ganado una de cada dos carreras que disputó, bien que muchas de ellas sin rivales de importancia.

Con una serie de decisiones estratégicas bien ejecutadas en una pista en la que es muy duro pasar rivales, el TR010 venció a la Ferrari 499P. Pit-stops más rápidos (gracias a la carga de menos combustible en una parada o a mantener las mismas cubiertas sin perder tiempo en su recambio) pusieron sucesivamente al Toyota nº 8 y luego al nº 7 delante de la Ferrari nº 51, que había marcado la pole position.
Así elaboraron una victoria sin atenuantes, la segunda consecutiva luego de la conseguida en el cierre de 2025, tras haber pasado más de un año sin triunfos. Para Sebastian Buemi fue su 27º victoria, y Brendon Hartley sumó el 24º triunfo: son los dos pilotos más vencedores de la historia moderna del WEC.
ESCASEZ DE VELOCIDAD
La rehomologación de la Ferrari 499P, como ya habíamos contado, resignificó los parámetros del coche italiano. En la pista se vio con claridad: esta versión 2026 es menos “resbalosa”, la velocidad punta ya no es su fuerte. Y aunque en Imola, dónde se gira con el acelerador a fondo solo en el 50% de la vuelta, eso pudo no haber influido lo sugiciente, queda la duda sobre lo que pasará en junio en Le Mans, allí donde la 499P venció los últimos tres años en sucesión.

Al final, la nº 51 quedó segunda, el prosciutto del sándwich de los TR010. “Nos ganaron porque traccionan mejor y por aciertos estratégicos”, concedían los italianos. En Spa-Francorchamps, en tres semanas, se sabrá si el déficit de velocidad es definitivamente preocupante.
LEÓN RIMA CON DECEPCIÓN
Un nuevo desencanto sumó Peugeot con su 9X8. El cuarto puesto de Malthe Jakobsen en la clasificación y la segunda fila de la largada parecían presagiar un buen resultado para la marca, que lleva tres años y medio en el WEC sin conquistar un solo triunfo. Pero el panorama en una pista ondulada y angosta, que no hace juego con las mejores características del coche francés, invitaba a dudar. Y eso fue lo que ocurrió. El nº 94 se fue retrasando de a poco y cuando Jakobsen tomó el volante para el último turno ya sonaba condenado a quedarse fuera del Top-10. El decimosegundo lugar final fue un cachetazo a las aspiraciones.

En el nº 93, el debutante Nick Cassidy las pasó feas: solo recorrió 500 metros desde su salida de boxes con las cubiertas muy frías hasta su despiste en la variante Tamburello (foto). Muy avergonzante. La grúa volvió a ponerlo en carrera, pero al cabo de las 6 horas perdió tres vueltas y quedó 16º y anteúltimo.
“Lamentablemente, no pudimos optimizar el ritmo ni la estrategia en la carrera», afirmó el nuevo TP, Emnanuel Esnault. «En la primera parada en boxes, creo que entramos en la sexta posición y salimos en la décima. Creo que fue porque nuestros competidores acortaron el tiempo de reabastecimiento. Por eso perdimos algunas posiciones. Fue difícil alcanzar el ritmo que esperábamos. Aunque el equilibrio era bastante bueno, tenemos algunos factores limitantes que hemos identificado. Seguimos trabajando en ello”

Genesis, la marcha de lujo de los coreanos de Hyundai, tuvo un debut remarcable. Ambos coches completaron el recorrido, aunque uno de ellos estuvo demorado 35 minutos en los pits por un problema menor, y el coche del veterano André Lotterer arribó 15º a solo dos vueltas del vencedor. No tan lejos del Top-10 sin perder vueltas que habían calificado como el resultado ideal para el debut. Harán experiencia todo el año.

Alpine retirará el equipo a fin de año, pero sus pilotos están decididos a hacer que valga la pena el año despedida. El portugués Antonio Felix Da Costa, que se sumó a la escuadra, circuló en tercera posición en el cierre de la primera hora de la carrera, y el coche finalmente terminó cuarto, a 18 segundos del tercer escalón del podio.
Ese tercer escalón parecía destinado a Cadillac, pero una penalización al nº 12 de Will Stevens le hizo perder posición en pista y, con ello, cualquier esperanza. Lo mismo le ocurrió a la segunda Ferrari, solo que en el caso de los italianos pudieron recuperar hasta el sexto lugar; el cambio, el Cadillac terminó delante del mejor Peugeot. «Sin la penalidad habríamos terminado entre los cinco primeros», señaló el exF-1. En cambio, el nº 38, ahora sin el retirado Jenson Button, fue subiendo sin mucho ruido con el francés Sebastian Bourdais y el neocelandés Earl Bamber hasta el octavo puesto.
Por otro lado, buen resultado para los BMW M8 Hybrid del WRT Team. Los pilotos aseguran que todavía no terminan de entender el coche, pero metieron ambos coches en zona de puntos. El exF1 Kevin Magnussen manejó el suyo durante tres horas y media, y terminó séptimo; sus compañeros Robin Frijns y René Rast hicieron una carrera más constante, pese a un pase y siga, y acabaron quintos defendiéndose al final del arresto del temperamental Antonio Fuoco con su Ferrari nº 50.
El sábado 11, Marco Sorensen ganó las 6 Horas de Paul Ricard, prueba inaugural del GT World Challenge Europa, con un Aston Martin Vantage GT3. Tres días después, en el prólogo del WEC, en Imola, destruyó su Aston Martin Walkyrie, lo que obligó a un cambio de chasis. El auto remendado llegó a meterse en el Top-10, pero un pit-stop lento lo retrasó. En cambio, y pese a los problemas que el Walkyrie tiene para atravesar los pianitos de Imola, la unidad de los ingleses Harry Tincknell y Tom Gamble llegó noveno y sumó dos puntitos para la marca.
Natural de Bolonia, a 40 kilómetros de Imola, Andrea Kimi Antonelli dio el banderazo de largada con la Tricolore.

19-4-2026




















