No son fáciles los caminos a la victoria para Franco Morillo. Quedó demostrado en San Nicolás, para llegar a su tercer triunfo y segundo del año, debió aguantar toda carrera la presión de Lucas Carabajal. Tercero Matías Rossi y sigue como líder del campeonato,
Tienen un común denominador los dos triunfos en pista (también ganó en Concordia pero por exclusión de Ciarrocchi) que hasta ahora suma Franco Morillo en el TC2000. Ambos los consiguió a partir de un primer lugar en la grilla heredado por el sistema de inversión de grilla (había clasificado sexto), fueron de punta a punt pero amenazados hasta los últimos metros de carrera por sus ocasionales escoltas.
En la quinta fecha en el Autódromo de San Nicolás, ese escolta resultó Lucas Carabajal. Proveniente de las categorías de la ACTC, donde tras importantes conquistas en sus categorías promocionales, llegó hasta el TC, este chaqueño demostró ya en el par de carreras corridas que es una incorporación valiosa en la medida que pueda mantenerse económicamente y disponga de un buen medio mecánico como este vez tuvo en el VW Virtus del Halcon Motorsport.

“Mis victorias son siempre sufridos, El año pasado en Mercedes (Uruguay), Stang me presionó hasta el final como en esta carrera lo hizo Lucas” recordó y comparó Morillo para luego precisar que ” fue una carrera durísima, porque Carabajal me atacó de entrada. Por momentos, pensé que no lo iba a poder aguantar porque él andaba mejor en los sectores 1 y 2, pero yo compensaba en las zonas 3 y 4 y esto me posibilitaba cerrar bien las vueltas y contenerlo”.
La imagen del Nivus de Carabajal acechando al Chevrolet Tracker de Morillo, fue la postal que monopolizó los casi 40 minutos de carrera. Nunca se modificó el orden, ni tampoco se vió algún intento de Carabajal, pese a que el chaqueño explicó que “lo busqué por todos lados, pero no se equivocó…”.

La historia pudo ser diferente, algo más atractiva para el espectáculo y menos feliz para Morillo, si ese tenaz perseguidor hubiese sido el experimentado e incisivo Marcelo Ciarrocchi. Pero el diablo metió la cola para las esperanzas del cordobés cuando como escolta del líder su Fiat Pulse recibió en su parabarisas el agua y barro que levantó el Tracker al pisar uno de los charcos que todavía quedaban como consecuencia de la lluvia matutina. Complicado con la visión, Ciarrocchi,perdió las referencias de frenado y terminó despistado y cerca de llevárselo puesto a Carabajal.
La discusión mayor quedó asi rápidamente limitada a Morillo y Carabajal en un duelo interesante visualmente pero no tanto en las acciones que no vieron claros intentos de sobrepasos. Frente a este papel de protagonistas exclusivos de lo más interesante de la carrera tomados por Morillo y Carabajal, se redujeron a actuaciones en papeles de reparto las de trío que habitualmente marca el rumbo de la categoría: Matías Rossi y Emiliano Stang, con sus Toyota Corollo Cross, y Franco Vivian en el Chevrolet Tracker.
Ninguno pudo, ni quiso seguir el ritmo de los punterors.”No estábamos en posición de ataque y era una carrera para aguantar” explicó Rossi, quien se llevó el mejor premio que le permitió ampliar a 23 puntos (101 a 78) la ventaja como líder del campeonato sobre su compañero Stang.
Sin la contundencia mostrada en la clasificación, Vivian cosechó menos del triunfo esperado, pero levantó algunos puntos a pesar que su inicial cuarto puesto se transformó en quinto. Fue debido a los diez segundos de recargo aplicados por no respetar el posicionamiento de largada. Igual sirvieron porque esos puntos elevaron su haber a 61, y lo colocaron en un expectante cuarto puesto en el campeonato. Marcha por detrás de Morillo (63) y delante de Franco Riva (51), ausente en San Nicolás por complicaciones presupuestarias.

Stang se fue con las manos vacías. Sobre el final, problemas en el motor de su Toyota, le pasaron una alta factura con su retraso. Directo como es, el joven entrerriano, ya hizo el reclamo, «Espero que estemos mejor para la próxima fecha, porque en Toay (el veloz circuito pampeano, donde sigue la temporada) sin un buen motor, estamos muertos”.
Tiene tiempo la gente de Toyota para atender el reclamo de su piloto, Esa próxima fecha recién está prevista para el 9 de agosto. Un “parón” como dicen en la Fórmula 1, de 42 días, que también deben aprovechar los dirigentes de la categoría y los responsables de equipos para afinar presupuestos y avanzar en los trabajos para de una vez por todas poner en pista los nuevos autos prometidos y no simplemente rotar pilotos que se suben a autos que dejaron otros colegas. Esto ocurrió con Matías Rodríguez quien con su presentación se convirtió en el tercer piloto en cinco carreras que accede al Nissan que ya vio sentado en su butaca a Diego Ciantini y Mateo Polakovich.

En San Nicolás se presentaron 16 autos ,aunque largaron 14 por las bajas de Juani Pablo Traveros y Tomás Fernández. antes del comienzo.
Merecía mayor participación de pilotos la carrera denominada Premio Juan María Traverso. La recompensa tomó forma merced a la buena idea de entregar a los ocupantes del podio, bonitos trofeos con la figura del casco de Traversi Flaco con sus colores tan conocidos. Casco que durante tantos años distinguió al recordado Flaco.
Un Juan María Traverso más añorado que nunca en este TC2000
Fotos: Prensa TC2000
28-06-2026




















