«EL AUTOMOVILISMO LIBRE NO PUEDE
EXISTIR MAS EN LA ARGENTINA«

Por el equipo de VA

Oscar Aventín, el presidente de la ACTC, le apuntó en Río Cuarto, la última carrera de la categoría, a los que podrían llegar a manejarle la categoría, un circunloquio relacionado con los técnicos que de tan populares se hacen casi imprescindibles en el TC. Son esas figuras que se ponen de moda y de golpe concitan el interés de pilotos y equipos. En el Imperio cordobés, Aventín fue explícito con Johnny Laborito, pero no pocos creyeron ver una proyección hacia otros ámbitos… y Alberto Canapino, el técnico de mayor predicamento de las últimas dos décadas en la categoría, tiene lo suyo para decir.

“Si estoy en el TC debo adaptarme a la ley –señala respetuoso- Así como Cristina dicta leyes y nosotros nos adaptamos, acá en el TC pasó algo así”, asegura homologando a la presidenta Fernández de Kirchner con el mandatario de la ACTC, pero un tanto confundido: las leyes las sanciona el Congreso de la Nación.

Se la tiene que bancar, entonces, aunque Canapino no está de acuerdo con la normativa de la ACTC de planos homologados para construir nuevos autos para la categoría. “Yo hubiera trabajado con otros conceptos, pero es mi punto de vista –aclara, antes de ahondar en la materia- El automovilismo ‘libre’ no puede existir más –opina tajante- no se podría hacer un automovilismo como el de la época de los Sport Prototipos en la Argentina, con tantas libertades, porque esa libertad para trabajar implica también mayores costos. El automovilismo ‘igualitario’ se busca por razones de paridad pero también de costos, aunque, ¡ojo! Que los reglamentos actuales no impiden de todas formas que no se hagan tremendas erogaciones”

La tendencia del motor uniforme (o genérico o monomarca) viene pisando fuerte. Lo impuso la Top Race, lo adoptó el TC2000, está por hacerlo el Rally Argentino, se rumorea en el TC. El año que viene, inclusive, los Mundiales de Rally (WRC) y de Turismo (WTCC) usarán el mismo impulsor 1.6 de cuatro cilindros y turbocomprimidos. “¿Si estoy de acuerdo? Eh, sin dudas que desde lo tecnico es distinto pero también entiendo que es la forma de hacer viable al automovilismo por esas mismas razones” responde antes de poner el freno: “Más allá de lo que dije, no puedo hacer publico mi punto de vista sobre el reglamento de TC. Yo acepto lo que establece la ACTC: si no, tendría que hacerme dirigente”.

-publicidad-

Mucha polémica se creó en torno a los autos de TC que condujo Guillermo Ortelli en el 2010. El piloto de Salto es un viejo conocido del arrecifeño –su primer título lo logró con chasis y motor made in Canapino- y su poco feliz temporada genera humores nada estimulantes.

“El auto que Guillermo pasó a correr a partir de Río Cuarto es de vieja generación pero cumple con el reglamento actual, como corresponde –explica- Si bien no sigue al detalle los planos de los autos nuevos, en seguridad y en la parte técnica está perfecto. Al auto con la reglamentación actual, en cambio, no lo pude hacer andar. Esa es la verdad. Eso sí, no voy a quemarlo, seguiremos trabajándolo” asegura, antes de confesar que se siente “orgulloso” de que su hijo Agustín pueda tener la chance de correr en el exterior. “Si bien esa es una idea que no ha terminado de tomar forma, en ese está la gente de 3M, y que se piense en Agustín como el piloto para ese proyecto”.

Foto: Prensa JP Racing

10/8/2010

-publicidad-


1 COMENTARIO

DEJÁ UN COMENTARIO

Por favor escribí tu comentario
Por favor ingresá tu nombre