¿SI FUE UNA REVANCHA? NO…

Así arrancó la respuesta de Agustín Canapino ante la pregunta de visionauto sobre la particular característica del contundente triunfo que media hora antes había terminado de concretar en Rafaela y que lo volvió a proyectar como candidato a la corona. Vaivenes propios del TC.

Sin embargo enseguida, Agustín reconoció su valor especial “por al difícil semana que pasamos por la sanción a mi papá”. Seguramente, y más allá del valor deportivo,  quería esa victoria y por eso en la tarde del sábado pasada su calentura por la pole perdida ante Juan Manuel Silva, el Titán había reconocido sin pudores que “me gustaría ganar para demostrar que tenemos un gran equipo más allá de las circunstancias”.

Desde el principio hasta el fin, Canapino tuvo a Silva como escolta. Igual el chaqueño nunca puso en peligro el liderazgo del piloto de Chevrolet.

Estas circunstancias contenían un hecho inusual como la ausencia de Alberto Canapino, sin dudas el alma mater técnico y estratégico del equipo.”La suspensión a mi papá fue un golpe muy duro. Me enteré el martes a la tarde y el jueves ya teníamos que salir para Rafaela. Así que tuvimos que reorganizarnos, incluyendo la atención de Juan Martín Bruno con el otro auto del equipo” conto Agustín, sobre al forma en fueron reacomodando las cosas luego que Alberto confirmó su ausencia al anunciar que no apelaría la prohibición de ingresar a los circuitos decidida por la ACTC.

Alberto Canapino no estuvo  en Rafaela pero estuvo… No físicamente, por supuesto, sino con ele permanente contacto que desde Arrecifes tuvo con todo lo que sucedía en el circuito santafesino, donde su hijo y Guillermo Cruzetti, fueron sus permanentes interlocutores, para escuchar y transmitir todas sus indicaciones. “Hace tantos años que trabajamos juntos con Alberto , que ya somos uno solo” bromeó Cruzetti, principal asistente de los Canapino.

El Chevrolet del campeón fue contudente. «Aprovechamos uno de los circutos que mejor le cae a nuestro auto» destacó Canapino, que pudo ganar en Rafaela con el TC luego de dos segundos puestos en las anteriores visitas.

Casualidad  o no, el Chevrolet de Agustín fue un misil inalcanzable en Rafaela. Hasta el propio Titán lo admitió al realizar un confesión poco frecuenta y confesar que “pude dominar porque tuve un auto claramente superior con un gran rendimiento del motor”. Antes de largar ya lo había anticipado su escolta Juan Manuel Silva con un ”Agustín tiene un auto muy rápido y será difícil alcanzarlo”. Se vio en carrera porque en ningún momento, ni siquiera en los tres relanzamientos, el Pato  pudo encontrar lugar para el sobrepaso.Tampoco lo intentó y esto le quitó interes a la carrera. .

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Por encima de lo dicho por Agustín, habrá que ver si realmente existió en los Canapino el entendible deseo de revancha por la situación vivida en los ultimos días y si este deseo guardó relación con la contundencia de la victoria. Si, está claro que esta victoria, con un Canapino en el circuito y otro Canapino a la distancia, fue un gran incentivo para el alto orgullo de ambos.

 

Fotos: Prensa ACTC.

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2 COMENTARIOS

  1. Obvio que fue una revancha. Saben que son serios candidatos a retener el 1.
    Corren el campeonato con estrategia, y ademas Alberto es uno de los mas grandes talentos a nivel chasis en el tc de hoy, junto con Kissling, etc.

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