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La lluvia y la nieve grandes protagonistas es la complicada clasificación en el Rosendo Hernández. Josito aprovechó la tanda con menos lluvia y marcó la pole. Mariano Werner (tercero) el destacado entre quienes corren por la Copa de Oro.

“El TC siempre tiene estos condimentos y sorpresas” dijo Jonatan Castellano, mientras miraba caer el agua nieve, la lluvia, y también los copos de nieve, la nota inédita de la clasificación del Turismo Carretera. A diez días de la entrada de la primavera, y en un lugar como San Luis no tan expuesto a esta altura del año a las bajas temperaturas.

Pinchito no tenía la actitud admirativa del paisaje, sino la preocupación por la inminente clasificación para la fecha inicial de la Copa de Oro. Avanzaba la tarde y la lluvia y nieve no paraban. Ya se habían cargado buena parte de los entrenamientos, por el riesgo que significaba andar rápido en la pista; no tanto el agua, sino el congelamiento de los carburadores ante el frío reinante, que alteraba la aceleración de los motores. Un inconveniente que se reflejó en un par de despistes sin consecuencias.

No es una imagen de una carrera en la Antártida. Es lo vivido el sábado en San Luis por la lluvia y nieve. De no creer.

No era un problema simple, especialmente en función de la seguridad. Surgió entonces la alternativa propuesta por el Departamernto Técnico de la ACTC. Consistió en la calentar los carburadores por medio de una manguera improvisada que contactaba al múltiple de admisión. El mecanismo impedía que se generase hielo en el cuerpo de la mariposa que modifica la posición inicial del acelerador.

La reunión de autoridades con pilotos cuando la nieve y la llovizna seguían, abrió por un momento la posibilidad que todo terminase y se largara por ranking. Aparecieron ahí las opiniones a favor y en contra, basadas en intereses de cada uno desde ya como es costumbre. Finalmente prevaleció la postura conocida, “vamos a aceptar lo que se decida”.

Y se decidió salir a clasificar, agradecido el público que estoicamente soportaba la dureza del clima con apenas dos grados de temperatura y uno bajo cero de sensación térmica. Hubo que retroceder a los tiempos de las carreras en ruta, para encontrar alguna llevada adelante con tan bajas temperaturas. La Vuelta de Olavarría en 1986, uno de los gélidos recuerdos.

Acusaciones mutuas se intercambiaron Matías Rossi y Facundo Chapur. Se debieron al incidente que a punto estuvo de derivar en un choque al salir a clasificar.

No mejoraron las condiciones con el desarrollo de la clasificación. Se intensificó la lluvia a a medida que pasaron las tandas, circunstancias que favoreció al primer grupo, y resultó decisivo para que Josito Di Palma, conquistase su sexta pole en TC.

Di Palma en el Toyota del Rus Med Team, abrochó la pole después de nueve años. Se la dedicó a la memoria de su coterráneo  expiloto, directivo de la AAV en los últimos años, Rubén Bulla. Falleció días atrás debido a complicaciones pulmonares.

La intensidad de la lluvia complicó a los del último grupo que reunió en la pista a los 13 pilotos clasificados para el playoff. Hubo una excepción: Mariano Werner (tercero). A su Mustang lo hizo mover con sorprendente agilidad bajo el agua, le sacó un par de segundos al escolta más veloz del grupo. Otto Fritzler (14°) el más cercano en uno de los Mercedes oficiales.

Más atrás se distribuyeron relegados, más perjudicados por las condiciones climáticas, Manuel Urcera (19° en otro Mercedes); con el Mustang, Mauricio Lambiris (20°), Facundo Chapur sobre el Torino del Trotta Racing (21°); Agustín Canapino extraño pese a las condiciones climáticas, 25° con el Camaro del Canning Motorsport;, Marcos Landa del equipo del Toro (31°); Matías Rossi 32° arriba del Toyota Camry; Christian Ledesma, su Camaro del Predecom Racing (23°), Ignacio Fain (35°), Juan Pablo Gianini (37° en el Mustang ingresado a la Copa en su condición de ganador de carreras especiales con más puntos) y el líder de la Copa de Oro en la lejanía en el Dodge Challenger, Jonatan Castellano (39°) entre los 53 autos presentes.

No faltaron polémicas y acusaciones cruzadas en medio de la lluvia. “Quería que lo dejase pasar, y si lo hacía me arruinaba la clasificación” relató Chapur. “Me taponó un par de veces y no me dejaba abrir mi vuelta. Encima cuando se bajó  del auto, vino a  increparme. Un locura lo que hizo Chapur, no lo entiendo”, largó Rossi, inusualmente indignado.

Cierto, fue una locura; como lo fue la clasificación con lluvia, nieve y mucho frío. Las series, se supuso con el tiempo acaso soleado, arrancaban con la mayoría de los pilotos de la Copa de Oro, largando desde el medio de las grillas. En tal caso, otra historia del libro del TC, lejos el más frondoso de todos.

13-09-2026

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