• POR FIN UN CHILENO

A falta de Francisco ‘Chaleco’ López  (abandonó tras una fuerte caída), entre las motos, bueno fue Ignacio Casale  (foto) en los cuatriciclos, para los chilenos para desatar el postergado festejo del primer triunfo de un piloto compatriota en el Dakar. De 26 años y con su padre como importante mecánico de su Yamaha, Casale mantuvo la supremacía sudamericana entre los quads al mismo tiempo que rompió la hegemonía de los hermanos Marcos y Alejandro Patronelli , dominadores de la categoría en las anteriores cuatro ediciones. Otra satisfacción para los chilenos fue ver a Daniel Gouet, (6º) como el mejor motociclista latinoamericano.

  • SE LE ESCAPÓ EN EL FINAL

SpeedAgro

Si algien piensa que la última etapa del Dakar fue un trámite para todos ahí está Gerard de Rooy (foto) para desmentirlo. El piloto holandés tenía casi en el bolsillo la victoria en la categoría de los camiones pero en la última etapa tuvo un problema cuando con su Iveco encontró un auto cruzado en el camino.

Perdió su ventaja y  también tres minutos más ante el Kamaz del ruso Andrey Karginov quien así se quedó con el trofeo de vencedor que De Rooy ya imaginaba en sus manos.

Entre tantas tripulaciones rusas y holandesas hubo presencias argentinas, siendo lo más destacado lo de Andrés Germano que llegó 23º con su Mercedes Benz.

  • DEL SECUNDARIO AL DAKAR

¿Te imaginas que alguien pudo  cambiar en dos semanas su escenario de acción de las aulas del colegio secundario a los duros caminos del Dakar? Imagínatelo porque éste fue el caso de Jeremías González Ferioli, el pibe cordobés de 18 años que empezó siendo nota por ser el piloto más jóven del Dakar y terminó convirtiéndose  con su sexto puesto en la general en el argentino mejor ubicado entre los cuatriciclos. 

Un resultado que seguramente hará que Jeremías piense ya en repetir y mejorar en el Dakar 2015, aunque antes apunte a su otro objetivo personal como lo son sus estudios universitarios  de administración de empresa.

 

 

  • LLEGÓ COMO UNA REINA

Padeció bastante Alicia Reina en su debut en el Dakar como única presencia femenina de Argentina entre los autos. Pasó una noche en las dunas, llegó generalmente cuando la oscuridad invadía los campamentos, durmió poco. Sin embargo todos estos inconvenientes no lograron quebrar la voluntad de mujer nacida en Catriel hace 50 años, campeona del rally nacional, dueña de una ferretería y madre de dos hijas que se lanzó al gran desafio sobre una Toyota que tuvo en su butaca derecha a Dante Pelayo. La recompensa a semejante sacrificio lavtuvo con su llegada al final. El 60º puesto fue anecdótico. Lo importante fue llegar.

Por el equipo de VA

Fotos: Mónica Paz

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