LAS ESCUDERIAS DE FORMULA 1 ven señales alarmantes en su situación financiera. Y lo peor aún está por venir.

Los increíbles presupuestos de 400 millones de euros /640 millones de dólares ya son parte del pasado. El futuro es más inquietante y muchos equipos se autoinculpan por la situación.

«Creo que el año que viene será probablemente el más caro. Hay algo que funciona mal», criticó el titular de Caterham, Tony Fernandes, durante el GP de Singapur.

«Los equipos perdieron la oportunidad de tener los costes bajo control», agregó el empresario malayo, máximo accionista también del club de fútbol inglés Queens Park Rangers.

El paisaje en Singapur, donde Bernie Ecclestone se plantea lanzar en la bolsa la Fórmula1 , no puede ser más vertiginoso: muchos equipos sienten la amenaza de quedarse sin oxígeno por varias razones.

En 2014 regresarán los motores turbo y se permitirán los tests durante la temporada. Para Red Bull, Ferrari, Mercedes o McLaren esos cambios no serán ningún problema. Pero en el paddock hay más equipos.

«No podemos permitirnos gastar más cada año», señaló el jefe de Lotus, Eric Boullier. Y eso que su equipo marcha actualmente en cuarto lugar de la clasificación de constructores.

La escudería con sede en Enstone no vive momentos precisamente de opulencia económica. Su piloto número uno, el finlandés Kimi Raikkonen, se marchará a final de la temporada a Ferrari por dinero.

«La situación no es una buena noticia para la  Fórmula 1, eso es cierto, pero es la realidad. Y creo que la gente tiene que vivir en la realidad», dijo Boullier.

Hasta qué punto llega la deuda de Lotus es algo con lo que sólo se puede especular. «La mayor parte de la deuda de Lotus es conmigo», dijo el dueño del equipo, Gerard Lopez, al diario Die Welt.

Las escuderías viven de magnates, sponsors y ahora también de los pilotos que atraen jugosos contratos económicos.

Es el caso, por ejemplo, de Sauber: el equipo suizo esquivó la quiebra gracias a los millones de una empresa rusa. A cambio, un joven piloto de 18 años e inexperto en la Fórmula1, Sergei Sirotkin, tendrá un volante en Sauber.

El ex campeón del mundo Mario Andretti cree tener una solución al problema: que empresas puedan comprar un Ferrari, un Mercedes o un RedBull y competir en la Fórmula 1.

«Se resolverían los problemas de los equipos. Sería el mejor camino para fortalecer el futuro de la Fórmula 1», dijo el estadounidense.

Si eso sucediera, el equipo de su hijo Michael, Andretti Autosports, que compite en IndyCars, se interesaría por desembarcar en la F-1.

Pero, ¿cómo se beneficiarían entonces equipos no fabricantes de motores como Lotus, Caterham o Sauber?

Los grandes del paddock pueden permitirse dedicar costosos grupos de trabajo al desarrollo del coche del próximo año. Sin embargo, los equipos más modestos tendrán que hacer malabarismos en sus cuentas.

«El paquete del coche será el doble de caro el año que viene», se quejó el jefe de Toro Rosso, Franz Tost. Pero lo que más enfada a Tost es el regreso a los tests durante la temporada.

«Los equipos fueron suficientemente estúpidos para decidir que se puedan hacer tests durante la temporada», señaló. «¿Quién quiere los tests? Las escuderías ricas. Como siempre».

Por el equipo de VA

Foto: Pirelli

 

 

 

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