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¡PINCHAZO!

El Mundial 2026 de Rally es uno de los más atractivos de los últimos tiempos, lleno de alternativas sorprendentes. Como ocurrió en la anteúltima prueba especial del Rally de Chile, este fin de semana pasado, cuando el líder del torneo, el galés Elfyn Evans, sufrió la pinchadura de un neumático trasero y perdió tres minutos, cayendo del segundo al quinto lugar en la general, una caída significativa para quien pelea el título.

Las cubiertas fueron protagonistas involuntarias de esta excursión del WRC por Sudamérica: en Paraguay se delaminaban; en Chile, con caminos de ripio y mucha piedra suelta, se pinchaban.

El nipón Takamoto Katsuta volvió a despistarse: fue su tercer accidente en dos rallies. Su acompañante habitual, Aaron Johnston, todavía está en reposo tras el fuerte golpe de Paraguay. Lo reemplazó James Fulton.

Pero el más formidable accidente de este rally chileno fue el del belga Thierry Neuville, quien destruyó el sábado su Hyundai de una forma tan formidable que el equipo no pudo repararlo para la última jornada.

De esa manera quedó en las manos de Adrian Fourmaux la tarea de oponerse a la fuerte armada de Toyota, que buscaba el título de Constructores que no había podido asegurar en Paraguay luego de que ambos pilotos del fabricante coreano llegaran segundo y tercero.

Así que Evans se la jugó en el PowerStage, para tratar de compensar la pérdida de puntos que suponía su caída al quinto lugar. Lo consiguió. Detrás quedó el hipercampeón Sebastian Ogier, ganador a su vez del Super Sunday, la tercera etapa, la dominguera, que otorga puntos adicionales.

Pero fue el sueco Oliver Solberg el que más celebró al cabo del PowerStage: tras liderar viernes y sábado, se mantuvo al frente para conquistar su primera victoria desde el arranque del año, en Montecarlo.

Solberg es el máximo ganador de pruebas especiales del año. Pero casi nunca logró cristalizar esa velocidad en triunfos absolutos. En la llegada lo esperaba su padre, Petter, campeón mundial en 2003, para darle un cariñoso abrazo.

Más atrás, un poco desdibujado por cierta pérdida de confianza en los caminos, quedó Sami Pajari, el ganador de los últimos tres rallies del Mundial en forma consecutiva. Acabó cuarto.

Fourmaux completó un PowerStage conservador, todavía perplejo por el comportamiento de las cubiertas, al punto que casi ni despegó en los saltos artificiales que cerraban el especial. Con ese comportamiento, el piloto de Hyundai no pudo evitar un 1-2-3-4-5 en el PowerStage y, con ello, la consagración de Toyota en el torneo de Constructores.

Fue Juha Kankkunen, cuádruple campeón mundial en los 80 y ‘90 y ahora Team Principal del equipo, quien recibió los honores: por décima vez desde 1993, cuando el finlandés fue campeón mundial con la marca, Toyota consigue el halago. La victoria de Solberg fue la undécima de la marca en las doce fechas del año. Solo en Portugal, cuando ganó Neuville, Toyota no logró el triunfo.

Ahora solo queda definir el título de pilotos. Será para alguno de los pilotos de la casa japonesa. Quedan solo dos rallies en Cerdeña (Italia) y la fecha final, que no será en Arabia Saudita como estaba previsto; los equipos se niegan a asistir allí, ya que los seguros se triplicaron dada la situación conflictiva que se vive en la región. ¿Será en Barcelona la cita final?

Evans (230 puntos), Pajari (213) y Solberg (209) están separados por apenas 21 puntos, cuando quedan cerca de 70 en juego. Más lejos, Ogier (171) tiene chances matemáticas, lo mismo que Fourmaux (169), aunque el francés no ganó todavía.

La conclusión más importante para Argentina: Paraguay y Chile conforman una dupla potente para el calendario anual. Los pilotos remarcaron la pasión de los espectadores, algo que en una época era distintivo de la competencia en Córdoba. la sospecha es que costará recuperar el que en su momento era un hito en el torneo.

14-9-2026

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