UN VÁLIDO ANTECEDENTE.

Mucho, muchísimo se habló, se dijo y se conjeturó en el más de medio siglo que pasó sobre las causas del trágico accidente que el 7 de abril de 1968 en el circuito alemán de Hockenheim troncharon la vida de Jim Clark, uno de los mejores pílotos de la historia en la Fórmula 1.

La rotura de la suspensión trasera y una posible pérdida de aire en el neumático trasero izquierdo del Lotus 48 Cosworth que lucía los flamantes colores de la tabacalera patrocinante Gold Leaf resultaron las teorías que ganaron más adeptos. Dos teorías sobre un hecho en el que tal vez pudo haber influido un toque que ese mismo auto con Clark al volante había tenido una semana antes en la carrera de Fórmula 2 Europea realizada en el circuito español del Parque de Montjuich y que precisamente dañó la suspensión trasera y el neumático trasero izquierdo…

Ya ubicado en el Matra ganador,Jackie Stewart comparte un ameno dialogo con Graham Hill y Jim Clark. Ninguno de los dos pilotos de Lotus pudo terminar la carrera en Montjuich.

Jim Clark llegó a fines de mayo a esa carrera de Barcelona renovado por unas cortas vacaciones en Australia, tomadas luego de ganar por tercera vez la Copa Tasmania, torneo clásico de aquellos años que con autos similares a los Fórmula 1 se disputaba en circuitos de Nueva Zelanda y Australia.

El segundo lugar en clasificación detrás de su compatriota Jackie Stewart alimentaron sus deseos de vencer por segundo año consecutivo en la carrera catalana. Lamentablemente esos deseos sólo duraron poco más de una vuelta, ya que al llegar a la curva La Font del Gat, tras la bajada de la recta del estadio, su Lotus entró en trompo al ser tocado por la Ferrari-Dino de Jacky Ickx, quien tras un espectacular arranque había avanzado desde el quinto lugar de la grilla tras relegar al Lotus de Jochen Rindt y el Matra de Henri Pescarolo.

El Lotus de Clark queda en sentido contrario a la carrera tras recibir el toque de la Ferrari-Dino de Ickx que busca esquivarlo.Un golpe de escena prematuro que facilitó la escapada en punta de Stewart.

Mientras en punta, Stewart crucereaba rumbo a su cómodo triunfo un extrañamente furioso Clark regresó a pie a boxes en busca de Ickx con la intención de recriminarle el error de un tardío frenaje. No lo encontró y el toque quedó en la anécdota. La proximidad de la carrera de Hockenheim impidió el retorno a la sede inglesa del taller de Lotus y esto obligó a que las tareas de reparación del dañado auto de Clark se realizasen entre semana. Ya en Hockenheim, Clark nunca se sintió cómodo con el andar de su Lotus en los días previos a la carrera. Llegó luego el accidente fatal y con su investigación, algunos se acordaron de aquel toque en Montjuich…

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