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BUENOS AIRES ESTÁ REVOLUCIONADA, LA ORGANIZACIÓN ESTÁ DESORGANIZADA, “¿ASÍ QUIEREN TRAER LA FÓRMULA 1?” SE PREGUNTAN QUIENES CONOCEN LOS DETALLES

Desde hace dos semanas, mientras fue creciendo la fiebre por la exhibición del piloto argentino, iban generándose más y más desinteligencias entre los dos socios del operativo, la empresa organizadora Dale Play y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Unos quieren beneficios económicos; el otro, beneficios políticos. Y entonces la tensión creció tanto como el deseo de la gente de ver de cerca a Colapinto a bordo de un coche de Fórmula 1.

Un confidente de Visionauto, que estuvo involucrado en este proceso descripto, pasa su informe: “Esto es un lío desde el principio, pero el malhumor saltó porque dejaron afuera a muchos periodistas. El GCBA autorizó la movida porque les sirve de cara a las elecciones del año que viene, ¿quién estaba anoticiado de que a Jorge Macri le interesa el automovilismo? Pero estuvo en el podio del callejero de TC2000, está sacándose fotos con la remodelación del Autódromo y ahora quería aprovechar esto. Sin embargo, Dale Play le arrebató la organización, con la anuencia de Mercado Libre”, nos cuenta.

“Entonces, no se sabía quién convocaba. Dale Play puso a su agente de comunicación a recibir acreditaciones mientras el GCBA no sabía que hacer. Al final, había más solicitudes que para el GP de Mónaco. El GCBA empezó a echarles la culpa y abrió un registro propio: no podían perderse la oportunidad de que Macri hablara con la prensa en la exhibición”.

La cosa se puso más interesante. “Al final, nadie sabía quién y cómo. La cosa estalló cuando un grupo muy reducido empezó a recibir la invitación para la conferencia de Colapinto en el edificio de Mercado Libre, en Saavedra. Eso sí: la invitación incluía la prohibición de preguntar sobre temas candentes, como la situación de Colapinto en el torneo, el Alpine o la polémica actual con el reglamento. Algunos que no estaban incluidos movieron cielo y tierra para ser admitidos. La mayoría se quedaba afuera. Hubo quien propuso boicot: no informar nada sobre el acontecimiento. Los que apelaban al GCBA después eran reconducidos a la empresa organizadora. Un desastre que no terminó ahí”. El confidente tiene más.

“A 48 horas del acontecimiento seguían pidiendo papeles: certificados, seguros, constancia de vacunación, de todo. Alguna gente del canal que transmitirá el evento quiso acceder a la conferencia y le dijeron que era ‘muy exclusiva y para un número reducido de invitados’. La agencia de comunicaciones de Mercado Libre, que se la pasa enviando gacetillas de Colapinto, le respondió a un profesional que le preguntó qué ocurría ‘no lo estamos comunicando pero off the record, sí. Le pido por favor no lo haga público porque nos pidieron discreción. Cuando termine le vamos a estar compartiendo toda la data’. Se imaginan lo que hará este señor con la ‘data’ y las gacetillas venideras. Pero hay más”.

 

“Cuando el canal se enteró que Dale Play estaba acreditando gente de TV del mundo entero, puso el grito en el cielo. Los únicos autorizados a emitir imágenes en vivo son ellos, que pagaron para llevar adelante la cobertura. Así todos los canales de cable se quedan afuera. El armado de las cámaras empezó tarde porque no tenían permiso para ingresar a la zona y los productores no habían recibido indicaciones sobre dónde podían poner las cámaras”.

Y más: “El circuito original lo agrandaron para que pudiera entrar más gente, pero hay u tramo que estaba asfaltándose y había dudas sobre su resistencia para un coche de 750 HP y semejante tracción”.

Como en cualquier carrera de Fórmula 1, los famosos invitados están a la orden del día. “La idea era llenar una carpa con gente VIP comiendo y bebiendo. Un ejecutivo me comentó: ‘los de Dale Play solo están preocupados por el lugar en el que los invitados VIP van a tomar cerveza y comer hamburguesas’. Pero muchos de esos invitados se indignaron cuando les dijeron que tenían que acudir por su cuenta, sin traslados. ‘Venite que te esperamos’, les decían. Así hasta Guillermo Francella dijo no, gracias”.

“Desde el GCBA instalaron la idea de que habrá medio millón de personas. Uno de los managers de Colapinto dijo que iba a haber 700 mil. ¿De dónde sacó eso? Quieren llegar a decir que podrían ir un millón de personas y transformarlo en una gran épica porteña que le sirva al Jefe de Gobierno para seguir negociando una alianza con el gobierno nacional de cara a las elecciones de 2027 para ser el candidato”.

Además de parar las orejas en todos los pasillos y rincones, el confidente también escucha la radio: “El secretario de Deportes porteño, Fabián Turnes, hizo declaraciones públicas subrayando que el GCBA está en la organización de la seguridad, el tránsito, las ambulancias. Pero se desmarcó de todo lo que ocurre puertas adentro del evento. Lo que muchos se preguntan es, si esto se toma como un paso previo a una futura vuelta de la Fórmula 1 a la Argentina, ¿así piensan organizar las cosas?”

 

Otro flanco descubierto: “Muchos vecinos quejándose por los cortes, otros por el gasto que impacta en las arcas de la ciudad, pero no faltaron los que le reclamaron que la exhibición se hiciera en el Autódromo. Se ve que la comunicación del GCBA no es muy eficiente: ¿cuántos saben, fuera de los fanáticos del automovilismo, que el Autódromo están en refacciones y que dónde había una pista de asfalto de más de 70 años de antigüedad ahora hay tierra arada?”

 

En el revoleo cualquiera hace (o dice) cualquier cosa: la Fórmula 1 existe desde 1947 y las calles porteñas recibieron carreras de esas máquinas entre 1947 y 1951, hasta que en 1952 se inauguró el Autódromo. En muchos casos, en el circuito de Palermo, a pocos centenares de metros de donde Colapinto hará su exhibición. 

25-4-2026

 

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