La lluvia complicó a ambas categorías, y encima presentaron muy reducidos parques (12 autos cada una). Nereo Queijeiro y Renzo Sabatini, ganadores de dos categorías que no logran recuperarse.
Por si no hubiera sido tan escasa la cantidad de participantes, entre ambas categorías que apenas sumaron 24 autos divididos en forma equitativa. El Top Race y la Fórmula Nacional sufrieron además, el duro cachetazo de una torrencial lluvia en el Autódromo de Toay en La Pampa
El inconveniente climático deslució y complico las cosas, principalmente el domingo, El día anterior, la Fórmula Nacional pudo cumplir su primera final con la victoria de Renzo Sabatini sobre un auto del Ferreira Motorsport, mientras que el Top Race clasificó con pole de Nereo Queijeiro (Fiat Cronos) y corrió el Sprint ganado por Juan Pablo Traverso, sobre otro Cronos.
Ambos, fueron los principales protagonistas de la final dominguera bajo una intensa lluvia. Una gran maniobra de Queijeiro le permitió en la séptima vuelta superar Traverso y lograr su primera victoria en el Top Race.

No tuvo la misma suerte la Fórmula Nacional, La lluvia anegó las zonas de la curva inicial y la bajada del tobogán. Al no mejorar las condiciones tras el Top Race, se decidió la cancelación de la segunda final.
Siguen sin suerte el Top Race y la Fórmula Nacional en la dura tarea para recomponer sus imágenes. Es cierto que esta vez el mal tiempo les jugó una mala pasada, pero por encima del inconveniente climático cada una continúa sin dar los pasos necesarios para impulsar esa recuperación imprescindible y buscada. Pese a los anuncios previos no hay grandes avances en cantidad y calidad de pilotos en un Top Race que hace tres década nació con el atractivo de tener a los principales pilotos.

El mendocino Renzo Sabatini fue el único vencedor en la Fórmula Nacional. Triunfó en la competencia sabatina y se quedó con ganas de repetir en la segunda, suspendida por el agua. ¿Y qué decir de la raquítica F-Nacional con apenas 12 autos Todavía considerada la Fábrica de Talentos, no es ni la sombra de aquella que en los tiempos de Fórmula Renault, juntaba varias decenas de pilotos y obligaba a pasar por series y repechajes ante de llegar a la final. Esta fábrica ha reducido a su mínima expresión, el ritmo de su producción, tal vez contagiada por lo que sucede a nivel nacional con las verdaderas fábricas (automotrices) ante los consabidos vaivenes de la economía. Hay que desear que, a diferencia de muchas, el proceso no termine con el cierre.
08-06-2026




















