Pato O’Ward sonrió al ver las remeras del Arrow McLaren número 5. Quería más, y algo muy importante: ganar la edición 2026 de las celeberrimas 500 Millas de Indianápolis.
En tres ocasiones en las que se quedó a las puertas en sus últimas cuatro carreras en el icónico óvalo de 2,5 millas del Brickyard, dos veces subcampeón, esperó por fin beber la leche y celebrarlo con todos sus aficionados y con todo el mundo este domingo, unas 200 mil personas en el óvalo más famoso.
«Es genial. Obviamente es una parte importante de por qué hacemos lo que hacemos, ¿no? Queremos estar aquí para entretener a la gente, inspirar a la gente. Al final, es el evento más grande del mundo si bien puede que sea un poco parcial» había comentado Pato con la mira puesta en convertirse en el primero de los pilotos mexicanos en triunfar en las 500 Indy.
Pocos pilotos habían estado tan cerca como O’Ward sin terminar llegando finalmente al carril de la victoria. Fue segundo en 2022 y 2024, tercero en 2025, cuarto en 2021 y sexto en 2020 como novato en Indy. Su único resultado fuera de los cinco primeros llegó en 2023, cuando llegó 24º.
Este año, O’Ward pensó que por fin tenía el auto para destronar al campeón defensor de Indy, Alex Palou, pero vio cómo ese auto -con el que se clasificó sexto- quedó gravemente dañado en un choque el lunes previo, poro eso se vio obligado a subirse al auto de repuesto.
La buena noticia: fue el mismo con el que ganó dos veces la temporada pasada. Y la mala noticia: Palou volvió a ser el favorito en las apuestas después de conseguir su segunda pole de Indy, mientras intentaba convertirse en el séptimo ganador consecutivo en la historia de la carrera.
Eso significa que todos los demás en el grupo de 33 autos estarían persiguiendo al español, cuatro veces campeón de IndyCar y con tres victorias esta temporada.
«Sé que tengo más hambre que nunca, simplemente porque sé lo que conlleva (ganar las 500) y lo que significa. No siento más o menos presión. No es como que, porque gané una vez, necesite otra. Es más bien lo contrario. Es más como que quiero ganar dos seguidas», dijo el piloto de Chip Ganassi Racing.
Alexander Rossi, ganador de la carrera en 2016, también parecía perfectamente encaminado a ganar su segunda, cuando se clasificó segundo -el mejor puesto de su carrera-, junto a Palou en la primera fila. Pero su choque también obligó al piloto de Ed Carpenter a someterse a una cirugía por un dedo medio lesionado y un tobillo derecho lesionado la noche del lunes, y a pasar a un auto de repuesto el viernes después de que le autorizaran volver a conducir. El californiano usará una férula especialmente diseñada y una bota protectora el día de la carrera.
«Probablemente vamos a poder mantener la hinchazón bajo control. Todo está listo, el rango de movimiento se mantiene lo suficientemente bien como para hacer lo que necesitamos hacer», señaló Rossi.
El cuatro veces ganador Helio Castroneves quedó dispuesto para su quinto intento de convertirse en el primer ganador cinco veces y, a los 51 años, el brasileño también sería el ganador de mayor edad.
El Team Penske esperaba aumentar su récord de 20 victorias en Indy con David Malukas, Scott McLaughlin y Josef Newgarden, dos veces ganador de las 500. Malukas clasificó tercero, McLaughlin noveno y Newgarden, en el auto más rápido en el Carburation Day, arrancaba 23º. En tanto, una victoria del campeón de Indy 2008, Scott Dixon, cerraría el mayor intervalo entre triunfos en la historia de las 500.
Katherine Legge intentaba por su parte, convertirse en la primera mujer y apenas la segunda piloto en completar el «doble» del automovilismo: 1100 millas de carrera en Indianápolis y Charlotte, Carolina del Norte, el mismo día. Se clasificó para la Coca-Cola 600 de NASCAR y regresó a Indy, para correra con el auto de HMD Motorsports con A.J. Foyt Racing.
Las 500 Millas 2026, iba a ser la primera desde 1957 sin un Andretti, un Foyt o un Unser en la grilla.
«No tengo ninguna preocupación por (el auto)», afirmó. «Sé que se va a comportar como se supone que debe hacerlo. Como dije, es un auto muy bueno. Me gusta mucho este auto».
La persecución
Palou simplemente sigue ampliando su ventaja. Llegó a Indy con una ventaja de 15 puntos sobre Kyle Kirkwood, de Andretti Global, que creció a 27 pese a su quinto puesto en el Gran Premio de Indianápolis.
Podría ampliarse aún más porque Kirkwood arrancaba desde el puesto 25. Pero la clasificación general era la menor de las preocupaciones de Kirkwood este fin de semana. «Por supuesto, no estamos contentos con el lugar desde el que estamos arrancando. También tenemos mucha confianza en nuestros autos. Esos 12 puntos, con suerte los recuperaremos en el futuro, pero no nos estamos permitiendo pensar en eso, estaremos enfocados en los puntos», expresó el piloto de Andretti Global.
23-5-26


















