El TCR South America, en uno de sus pasos por Interlagos, hace poco.
”Esta visión permitió que el campeonato se integre a un ecosistema global nacido en 2015, que hoy reúne más de 1.000 autos de competición y 35 campeonatos activos en todo el mundo. La estandarización es, en última instancia, el pilar que facilita la rotación de activos y la participación de múltiples marcas automotrices», resaltó el directivo. Más allá del impacto visual en los circuitos, cada fin de semana de carrera se transforma en un polo de atracción que moviliza hasta 2.000 profesionales desde ingenieros y equipos técnicos hasta proveedores de logística, producción audiovisual y servicios de hospitalidad.

La convocatoria total, que asciende a entre 5.000 y 15.000 personas por evento entre público general e invitados corporativos, consolida al campeonato como un dinamizador clave de las economías locales. Es en estos espacios de hospitalidad y sectores VIP donde se generan los acuerdos estratégicos que sostienen la estructura financiera de la categoría, y para los tomadores de decisión, el TCR South America funciona como un hub de networking regional donde la visibilidad de marca se complementa con la experiencia en pista.
“A través de hospitalities, experiencias VIP, activaciones B2B y acceso al behind the scenes, logramos que los sponsors no sólo obtengan exposición, sino también contextos reales para fortalecer relaciones comerciales, fidelizar clientes y generar nuevos acuerdos. Ahí está hoy uno de los grandes diferenciales del motorsport, con la capacidad de integrar emocionalidad, entretenimiento y negocios dentro de un mismo entorno», agregó el directivo.
El alcance mediático es otro pilar que justifica la inversión de los sponsors regionales, con una cobertura que se extiende por América Latina. Según IBOPE Repucom, solo en las dos etapas de Brasil 2026 se generaron más de US$2,5 millones en valor de exposición, sólo en la TV Brasilera. Este nivel de conocimiento asegura que un sponsor vea en la categoría una herramienta de marketing unificada para los tres mercados principales del Cono Sur.

Punteri también resaltó que «TCR South America es hoy la única plataforma regional que permite a una marca acceder, con una misma decisión de inversión, a los tres principales mercados del Cono Sur. Por eso nos identifican como la ´Libertadores del Automovilismo´, por ser una competencia que cruza fronteras y convierte el alcance deportivo en una herramienta concreta de posicionamiento, relacionamiento y desarrollo de negocios».
La organización entrega una arquitectura comercial integrada, un interlocutor unificado y un storytelling coherente para Argentina, Brasil y Uruguay, adaptado en tono local pero consistente en estrategia. Eso resuelve uno de los grandes desafíos históricos de los sponsors regionales de tener que construir campañas fragmentadas, con distintos actores y diferentes lenguajes de marca.
En la Argentina, la organización de estas carreras funciona como una plataforma para fortalecer el vínculo con socios estratégicos y atraer nuevos auspiciantes. El posicionamiento apunta a un segmento de empresas vinculadas a la tecnología, la movilidad y los servicios, ofreciendo una experiencia de activación que es difícil de replicar en otras propuestas similares.
Durante 2025, el campeonato alcanzó a más de 1,5 millones de espectadores televisivos y sumó 750.000 visualizaciones en plataformas digitales. Estas métricas de consumo demuestran que el interés por el automovilismo de turismo sigue vigente, siempre que el espectáculo sea competitivo y profesional. La estrategia de comunicación digital y streaming ha sido fundamental para captar a las nuevas audiencias que buscan contenido bajo demanda en toda la región.
La categoría ya tiene previstos hitos que consolidarán su liderazgo en el Cono Sur, enfocándose en la expansión de su base de participantes y la mejora de la infraestructura de hospitalidad. “Los próximos años estarán definidos por tres grandes líneas estratégicas. La primera es la expansión regional hacia nuevos mercados y nuevas audiencias dentro de Sudamérica, con una profundización del modelo de negocios, incorporando incluso verticales históricamente poco vinculadas al motorsport”, explicó Punteri.
Otra es la innovación tecnológica. “Venimos desarrollando proyectos propios junto al área deportiva y broadcast, como el sistema LISSO con información inmediata de seguridad para los pilotos durante las actividades de pista y un sistema de cámaras onboard en tiempo real para enriquecer las transmisiones y seguir potenciando la calidad en la generación de contenidos digitales”, reseñó.
Y finalmente, otra línea es el desarrollo de NextGen un programa que transforma talentos locales en pilotos profesionales con proyección internacional real, generando un recorrido claro dentro del ecosistema TCR/VICAR. Esto fortalece la base deportiva, pero también potencia el valor de la categoría como plataforma de desarrollo, contenido y negocio.




















