-publicidad-

UNA DE CAL Y UNA DE ARENA. 

LLEGÓ 14º.

Miami (séptimo) y Canadá (sexto) habían endulzado su paladar y el del equipo Alpine. Los tiempos adversos que calaron hondo en 2025 e insinuaron reiterarse en la temporada de Fórmula 1, insinuaron que comenzaban la retirada.
De aquel Franco en 2025 sobre el Alpine A525 sinónimo de pobreza técnica condenatoria para los últimos lugares, al polémico nuevo reglamento, la incorporación de los motores Mercedes que guardan suficiente distancia con los poderosos que equipan a los oficiales de la estrella del momento Kimi Antonelli y de ahora su partenaire, el ex elegido para ir por el campeonato 2026, George Russell.

La carrera se dio complicada, enredada; Franco no la tuvo fácil

Ambos Alpine han ganado rendimiento y confiabilidad, de hecho la formación capitaneada por Flavio Briatore ha sido considerada como «la mejor del resto», luego de los poderosos Mercedes, Ferrari, Red Bull y McLaren, sumándose las sobradas aptitudes de Pierre Gasly y el meteórico crecimiento, afianzamiento de Franco Colapinto,  ya sin transmitir casi esa sensación que podía transformarse en errores al volante.
Pero, siempre hay un pero. La Fórmula 1 es redundante  mencionarlo, es muy difícil, compleja y juegan factores acaso poco trascendentes que a la hora de cohesionar fuerzas, delatan flaquezas. Más aún al notar los de Alpine, que la billetera dista mucho de las que calzan en los cuatro grandes.
Y para colmo en las calles de Montecarlo, subieron las turbulencias hasta rozar el caos en el último tramo de un Gran Premio rodeado como cada año, por el aroma de perfumes exquisitos, los más buscados y, obvio, los más caros.
Al arrasador paso de Antonelli en el Mercedes, antes y después de la segunda largada, con menos de 10 vueltas por completar hasta la bandera a cuadros, lo complementaron grupos de autos ordenados en filas estrechas y casi imposible para superaciones.
Por esa vecindad transitó Franco, mientras Gasly otra vez mejor que el nuestro, iba cerca de codearse con los top. Quedó atrapado entre autos unos detrás de otros, como indican las condiciones y los límites fijados por las calles glamorosas del Principado, durante unos días invadidas por el sonido de los motores que rompen la calma y la armonía reinante entre las montañas y el Mediterráneo que lo enmarcan, donde transitan sin provocar miradas asombradas, autos superdeportivos y exclusivos que saben rondar hasta los cuatro o cinco millones de euros sin que les tiemble el pulso a los moradores del paraíso fiscal, cuya preponderancia ha perdido ante nuevos y más exóticos en otros lugares en el mundo..
Franco en tanto, volviendo al estrecho callejero real, no alcanzó el nivel notado en las dos anteriores citas, así tampoco se lo pudo ver encaramado en momento alguno del fin de semana, para cerrarlo con un 14 puesto luego de los cinco segundos de penalización por exceso de velocidad en la calle de boxes cuando entró a cambiar cubiertas (sanción reiterada en otros pilotos). Su GP de Mónaco, al separar lo positivo, le sirvió para continuar el afianzamiento que ha venido mostrando al volante del Alpine #43, en pos de minimizar entre otros aspectos perfectibles, la posibilidad de errores.
Sin mostrar su satisfacción medida como en Miami y Canadá, en Mónaco el Franco post-gran premio apareció frustrado, serio. «Mónaco está muy bueno clasificar y todo eso, pero cuando llega la carrera no se puede pasar. Y aunque un auto vaya cuatro segundos más lento por vuelta, no lo vas a pasar tampoco», consideró al hablar sobre el circuito y al explicar a ESPN sobre la falta que derivó en su recargo dijo: «¿Que ocurrió para que me penalizaran?, creo que fue algo del sistema, no nuestro, veníamos con el limitador activado, pero se ve que saltó».

——————

Alpine volvió a sumar (seis puntos) con el séptimo puesto de Pierre Gasly. El francés finalizó tercero en la pista, pero perdió lugares por el recargo originado por exceder los límites de velocidad en la calle de boxes.

——————
También respondió el argentino sobre la estrategia planteada por el equipo  Alpine para correr, «la verdad, fue una carrera muy frustrante; un fin de se semana complicado si bien pudo haber oportunidades, y como que no las aprovechamos. Estoy con un poco de bronca por no haber terminado un poco más arriba. Habrá que rever todo y buscar algunas soluciones para andar mejor en Barcelona«.

«Largué bien -contó su carrera, complicada como la del resto-, después tuve algún que otro casi sobrepaso, pero es imposible pasar en Mónaco. Y cuando paramos temprano, perdimos dos puestos; no paró nadie y vino la bandera roja. En el relanzamiento me chocó Fernando (Alonso) y eso hizo que lo chocara a Hulkenberg, un desastre. Y también lo toque a Carlos (Sainz) cuando iba lento en el medio de la pista».

La rueda sigue girando. La Fórmula 1 con Colapinto a bordo, empezaba a aterrizar en Montmeló, Barcelona. El circuito de pruebas anuales por excelencia, en el otro extremo respecto al de Montecarlo. Hay que barajar y dar de nuevo para la septima del año.

Fotos: gentileza Getty Images (portada) y AP.

7-6-2026
nota en desarrollo
-publicidad-

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí