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NO TODO SE HA DICHO.

La defensa de Franco Colapinto ha hablado ya. En especial, la que ejercen los guerreros del teclado. La sanción al argentino fue injusta, básicamente, porque no podía hacer otra cosa que lo hecho.

Sin embargo, la foto principal de esta nota parece mostrar otra realidad. En el momento en que empieza a superar al RacingBulls de Yuki Tsunoda, el Alpine de Colapinto no tiene un auto persiguiéndolo. Es decir: no hay auto que se lo vaya a llevar por delante si frena.

Lo que tiene detrás es el Audi de Gabriel Bortoleto haciendo un trompo formidable y, poco más atrás, al alemán Nico Hulkenberg haciendo milagros para esquivar a su compañero.

En la fotografía no se percibe si, a la izquierda ya hay un marshall agitando la bandera amarilla. Algunas tomas parecen indicar que la bandera se agita después de que Colapinto pasa.

Pero en la toma, se ve como la amarilla electrónica ya está encendida en el momento en que Colapinto está comenzando a superar a Tsunoda.

La pregunta clave aquí, en el momento del debate en que puede no haber acuerdo, es la siguiente:

¿Colapinto no ve el coche siniestrado de Verstappen a su derecha? ¿No percibe el humo de las cubiertas quemadas en el despiste y choque? Esa presunta indiferencia es la que parece estar detrás de la sanción: el desdén por la situación peligrosa en la pista.

No era necesario frenar: acaso bastaba con levantar el pie del acelerador, lo que parece lógico en un escenario de accidente. El comunicado de los comisarios deportivos -uno de ellos, Vitantonio Liuzzi, tiene 80 Grands Prix de F-1 en su historial, un dato aparentemente desconocido por el 99 por ciento de los comentarios en redes que criticaban el accionar de los comisarios- apuntó a eso

Al reclamar «flexibilidad», el propio Colapinto aceptó que, aún siendo una regla dura, fue transgredida.

Pese a que calificó la penalización como «severa y dura», el comentario de Flavio Briatore tras la carrera («aunque sabemos que es decepcionante para Franco, entendemos que estas reglas existen por motivos de seguridad y es algo de lo que debemos aprender») tiene toda la intención de cerrar la discusión.

Con tantos años de autódromos, de hablar con pilotos y equipos, inclusive en F-1, Visionauto ha presenciado situaciones como esta en infinidad de ocasiones. Una postura pública y otra, distinta, en privado. La voluntad de reclamar no para ser reivindicado en una carrera como la disputada, sino para recibir benevolencia o ser disculpado en la siguiente. Se traza un límite: Está bien, nos equivocamos, pero si protestamos fuerte, en la próxima van a dudar… Es la lógica del deporte, no sólo la del automovilismo.

Se lo vio muy entusiasmado a Colapinto en esa vuelta inicial, confirmado que es uno de los mejores largadores de la disciplina: había superado a los Audi y no quiso dejar escapar la oportunidad de hacerlo con Tsunoda cuando el nipòn desaceleró. Con el accidente de Verstappen eso implicaba cuatro posiciones ganadas en la primera vuelta. Pero en ese entusiasmo no procesó la razón por la que Tsunoda bajaba la velocidad…

24-08-2026

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