EXIGENCIAS MAYORES.

Reunir dos buenos pilotos, tener un auto rápido, mantener un ritmo veloz y consistente y diagramar una buena estrategia, son los pilares necesarios para construir la victoria en los 200 Km. de Buenos Aires. La carrera más importante del TC 2000 que en el Oscar y Juan Gálvez cumplía la 16ta. edición como décima fecha de la temporada.

García y su impecable tarea en el Sprint que terminó con el triunfo que le dio tres puntos a su titular Pernía. «Mantener la punta en la largada fue clave porque detrás estaban Canapino y Rossi»,. destacó el sureño Antonino.

Coincidieronn en esos conceptos quienes ganaron la carrera como titulares, ahí tenés los casos de Rossi, Pernía, Canapino, Ardusso, Spataro y  Fontana, y quienes como Ledesma, Fineschi, García festejaron desde su lugar de invitados.

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A los items, para la edición 2022 hubo que agregarle el de la capacidad de soportar las presiones por parte de los invitados. Obligados por primera vez a compartir la clasificación con los titulares (se sumaron los tiempos), y luego participar exclusivamente de un Sprint cuyo resultado ordenó la grilla para los 200 Km. La carrera de verdad y donde volvían a salir a la pista, alternándose en la butaca con los titulares. Mucho  para ser invitados, ¿no?

Sobre el Chevrolet Cruze compartido con su titular Bernardo Llaver, el uruguayo Urrutia llegó terceror en el Sprint. Concretó una precisa manibra para sobrepasar al Toyota de Matías Rossi.

Fiel a su tranquila personalidad y al antecedente de su triunfo del año pasado con el mismo titular, Leonel Pernia, y sobre el Renault Fluence de Axion Energy Sport encabezado por Marcelo Ambrogio, el rionegrino Antonino García no pareció sentir esa presión. Hizo un buen tiempo clasificatorio en el turno de los invitados, que junto a mejor registro de Pernía en la tanda de los titulares, le permitieron lograr la pole para el Sprint. Y allí con la responsabilidad absoluta, García no falló y concretó una clara victoria de punta a punta. Triunfo que por la imagen de contundencia dejada, lanzó a la fórmula Pernía-García como gran candidata a repetir el triunfo del año pasado. Igual acorde con sus personalidad de no gastar a cuenta Antonino se mostró cauto. «Por sus características, es una carrera abierta y puede pasar cualquier cosas» avisó.

Consecuente con sus grandes pergaminos y amplia experiencia, Christian Ledesma tampoco había sentido esa responsabilidad a la hora de los tiempos. Clasificó segundo y escoltó a García en el Sprint. Sin embaro, no le impidió impedido exteriorizar cierta incomodidad con la mayor exigencia a que se vieron sometidos los invitados. «Si bien me gustan carreras así, creo que en este caso a los invitados nos tiraron más responsabilidades que a los titulares. Pasamos casi el mismo tiempo arriba de los autos. Desde el lugar de la gente y los organizadores puede estar bien, pero a los pilotos no nos gustó mucho, y unos cuantos que anduvieron a lad puteadas», reveló el marplatense con su conocida expresividad y espontaneidad.

Como García con el Fluence de Pernia, Ledesma tenía la responsabilidad de entregar o hacerlo terminar sanito y lo mejor ubicado posible al Chevrolet Cruze cuyo titular sabés es Agustín Canapino. Menuda carga, ya que Leo y el Titán son los dos primeros del campeonato, y estos 200 Km de Buenos Aires entregaban un generoso puntaje que podía consolidar o disminuir chances.

Pernia y García en el festejo del doble éxito: mejor tiempo clasificatorio de Leo y triunfo de Antonino en el Sprint que ordenó la grilla de los 200 Km.

Acostumbrado a otras presiones en el TCR Mundial, Santiago Urrutía coincidió con Ledesma en las mayores exigencia de los invitados. Autor de un impecable sobrepaso a Matías Rossi, en el Corolla oficial de Julián Santero, le hizo ganar el tercer puesto lo mejor de la tarde junto con al avance del al 5° lugar del relevante Gastón Iansa, invitado de Ignacio Montenegro), el uruguayo ve con agrado estos 200 Km  pero considera que «es muy grande la responsabilidad  del invitado porque en una carrera de este tipo puede pasa cualquier cosas y complicar a quienes están luchando por el titulo». Santi vivía esa sensanción compartiendo el Cruze con Bernardo Llaver, otro postulante a la corona. Eso no lo amedrentó, su su intención apuntó a mantener el invicto de visitas al podio. Lo poseía luego de sus anteriores tres participaciones en los 200K de Buenos Aires.

 

Fotos. Prensa TC 2000.

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