“NO SÓLO HAY QUE SER, TAMBIÉN HAY QUE PARECER”.

Data de la Antigua Roma esta famosa frase de Julio César, referida a la integridad moral de las mujeres en un tiempo de muchos descontroles.

 Pasaron varios siglos pero la frase cae justa para el nuevo momento polémico del Súper TC 2000. Y la exigencia de ser y parecer no recae en mujeres licenciosas, sino en los motores que muestran cierta disparidad en el rendimiento en las jornadas domingueras, con relación a las carreras clasificatorias sabatinas. Vale recordar que entre ambas hay un hecho importante, como es la incorporación del Push to Pass. Un sistema que obliga a un trabajo en la previa a la carrera, en el mapeo electrónico de los motores Oreca turbo, que se traduce en una reducción de potencia que oscila entre los 40/45 HP.

Canapino y Pernía libraron un duelo pleno de asperezas y maniobras al limite. Leo se quejo de la falta de velocidad de su Renault, con relación al Chevrolet de Canapino.
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“¿Pierden esa potencia todos los autos?”, es la pregunta cargada de dudas que avanza día a día en el ambiente del Súper TC 2000, recordando que esos trabajos de mapeo en el motor no lo hacen las autoridades técnicas del ACA, como debería ser o al menos controlarlos una vez efectuados. Son realizados por el responsable técnico de la categoría. A partir de esta diferencia, es donde se abre la puerta a las sospechas y conjeturas nada útiles en función de la imprescindible transparencia que debe reinar en todos los aspectos, sin que esto signifique objetar esa misma transparencia.

Las dudas ante rendimientos que varían de un día para el otro, se hicieron notar mucho más hace unos meses en Toay. Se dio ante el contundente triunfo de Matías Rossi en la final, sobre el mismo Toyota que un día antes en la clasificatoria se había arrastrado….

Se repitieron en Paraná tras el amplio dominio dominguero del Honda de Facundo Ardusso, y se volvieron a escuchar en otra ocasión apuntando al Chevrolet de Agustín Canapino, luego de su clara victoria en El Villicum. Demasiadas veces para ser casualidad.

Julián Santero fue otro de los pilotos que no escondió sus quejas y preocupación, sobre la disminución de rendimientos que muestran algunos autos de la carrera clasificatoria a la final del domingo.

La cuarta fue la vencida. Tal vez impulsado por la bronca de perder el liderazgo del campeonato, Leonel Pernia fue el primero en saltar el muro de la prudencia y el frecuente “off the récord” de los pilotos, por donde hasta entonces habían circulado las sospechas. “Escuché decir a Canapino tenía problemas con el motor, y después nos hizo 3/10 todo el fin de semana. Se repitió lo de Villicum y en mi caso no tuve velocidad”. Así arrancó la queja del Leo antes de acelerar, y reclamar que “la categoría tiene que hacer algo, para que todos peleemos y nos defendamos con las mismas armas”, aunque aclarando que confía «en la gente de la categoría que maneja el mapeo de los motores”. No parece Leo.

Pocos tenían en cuenta al Toyota de Matías en Toay tras una opaca carrera clasificatoria. Todo cambió para la final, con un gran andar que le dio una contundente victgria.

También fiel a su personalidad, que por encima de formas que pueden gustar o no, suele ser directa, dijo lo suyo Julián Santero. Es una situación compleja… Se cambian los mapeos de los motores para correr el domingo con menos potencia, y utilizar el Push to Pass, que es lo que activa el ciento por ciento del rendimiento del motor. Hubo problemas en las carreras anteriores cuando se bajó la potencia, porque los motores no quedaron equiparados. Cuando la tenemos al 100% no hay problema, pero cuando se le quita potencia, no quedan todos los motores exactamente iguales”, advirtió el mendocino en declaraciones a Campeones, y recordó que ”me quejé del motor de Canapino en San Juan, y también hubo quejas por el motor de Rossi en La Pampa…». No dejó de extrañar su última afirmación, porque Santero es compañero de Rossi en el equipo Toyota… En cambio se entiende su aclaración de que  ”estas opiniones son en base a  nuestras sensaciones arriba del auto…. Entiendo que al momento de correr y bajarles la potencia se generan dudas y no está la tranquilidad de saber que vas a estar igual que el resto…”.

Por encima de frases, quejas y pedidos, lo cierto es que el tema es serio y preocupante en estos tramos de definición del campeonato. Por eso merece una aclaración por parte del Súper TC 2000, y de las autoridades técnicas del ACA. Porque como hace varios siglos, proclamó Julio Cesar “hay que ser, pero también parecer…”

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6 COMENTARIOS

  1. En comentarios de mi parte, en este mismo sitio, expresé mi opinión sobre el Super TC2000 y sus motores. No tuve ninguna respuesta. Ni a favor ni en contra.
    No importa, me quedo tranquilo con mi conciencia.

    • Luis,creo que vos propones que cada marca corra con sus motores,como el TN.Seria sin dudas lo ideal,pero lamentablemente hoy NADIE en su sano juicio invertiria un peso para un desarrollo de motor nuevo en esta categoria agonizante que hasta un campeonato de camionetas la opaca y le quita rating…
      Creo que el Super ya llego a la puerta del cementerio,el ingreso de Toyota al TC dice mucho sobre esto.
      Saludos desde el sur,segui participando en Vision,tus opiniones son siempre bien fundamentadas y bienvenidas.

    • disculpas Luis, seguí opinando. Acerca de los motores del Super en mi caso, desde su instrumentación tengo posición tomada. Se avanzó en un esquema que va a contramano de la esencia del gusto del hincha argentino

  2. Si para dar » espectáculo » que por cierto ya no existe, hay que bajarle 45 HP al motor para agregarle un botón que le devuelve esos 45 HP.
    Se vuelve raro el asunto,

  3. La categoría está reducida al mínimo. No hay interés, los.pilotos no quieren estar (Muñoz marchesi, sapag, mallo) y si bien no fui a ver una carrera en vivo, el sonido del motor parece ser horrible (aunque es un detalle entre tantos problemas). Hay que refundar al tc2000 con su esencia, seguir así no vale la pena.

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