EL MOMENTO EN EL PAÍS.

Mientras las terminales automotrices y el mercado aguardaban que la AFIP diera a conocer el nuevo piso para tributar impuestos internos por los autos que se comercializan en la Argentina, la venta en general se ha movido muy poco en el comienzo del año 2024. El panorama por cierto se había complicado más, ante el actual momento político y económica que se atraviesa. Un informe de la Agencia NA, mencionó que «las concesionarias no han tenido precio para vender autos nuevos en las últimas tres semanas, desde que comenzó el 2024″.

El obstáculo planteado, clave por cierto, impedía que las marcas facturasen unidades a las redes de concesionarios que seguían recibiendo consultas pese a los marcados incrementos en los precios de vehículos. El mencionado informe de NA apuntó que a la situación se sumaba que «cuatro fabricantes de vehículos postergaron su regreso a la actividad por falta de dólares, que persiste desde hace 22 meses».

Los autos importados siguen en esperando ser nacionalizados. Hasta que no esté la nueva tabla de escala 1 y escala 2 del impuesto interno no habrá precios oficiales. REUTERS/Chris Helgren

Para Dante Sica, al frente de la consultora ABECEB y ex-ministro de Producción del gobierno de Mauricio Macri, «la devaluación y la falta de crédito dejan los salones de las concesionarias semi vacíos. Hoy la gente gana 400 dólares por mes en promedio. Las automotrices les van a vender camionetas al campo, a las mineras, a las petroleras. Pero caerán las ventas de cero kilómetro para la clase media, mientras no aparezca el crédito de los bancos».

En tanto, ACARA (Asociación de Concesionarios de Automotores de Argentina), ha estimado que las ventas de vehículos cero kilómetro van a caer 30% en 2024. Ante la crisis que se transita en la Argentina, mencionó NA, las automotrices General Motors, Volkswagen, Renault y Nissan no podían «volver a producir por ahora porque no tienen piezas».

Al no disponer de los precios correspondientes, los concesionarios no tuvieron precio para vender autos nuevos, mientras que las automotrices se encontraban sin piezas para producir. NA mencionó luego en la información que según fuentes oficiales, la traba iba a resolverse en estos días, en cuanto a la forma que se iban a aplicar los impuestos internos a la facturación de  los cero kilómetro. A su vez, para complicar más la problemática, persistía la falta de dólares en las automotrices, como se ha dado en los últimos 22 meses, aspecto que impacta sobre el aparato productivo en general, especialmente en las automotrices.

Sólo Toyota Argentina había utilizado la herramienta ofrecida por el Gobierno, el bono Bopreal, para obtener crédito adicional de sus proveedores externos. Hace poco, la filial argentina de la automotriz japonesa, suscribió aproximadamente mil millones de dólares delS$ 1.000 millones del Bono para la Reconstrucción de una Argentina Libre o Bopreal. En su planta de Zárate trabajan 8.500 personas.

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Fuentes de ADEFA estimaron que a partir de febrero otras terminales podrían sumarse a la suscripción del bono, que por ahora no tuvo el resultado esperado por el ministro de Economía, Luis Caputo.

Igual, la disparada de precios del segmento automotriz incluidos los seguros- configura un cuadro casi dramático para las ventas del sector. El vehículo más barato del mercado cuesta casi 10 millones de pesos, poco más de 12.000 dólares a precio oficial.
El Toyota Etios AIBO, un vehículo que hasta hace unos pocos días, no se conseguía por «falta de precio», es el auto «generalista» más barato y figura a 9,8 millones de pesos, unos 12.000 dólares.

Según la Asociación de Concesionarios Automotores (ACARA), durante 2024, las ventas de cero kilómetros caerán 30% contra los 450.000 patentamientos de 2023. «Esa cifra quizás haya que revisarla hacia abajo, trascurridos los primeros meses», anticipó Sebastián Beato, titular de la entidad.

Ante el escenario actual, por ejemplo, General Motors había resuelto postergar el regreso de las vacaciones por dos semanas, del 29 de enero a mediados de febrero. Volkswagen las estiró poco menos, desde principios hasta finalizar febrero. Por su lado Renault y Nissan, que comparten línea de producción en la planta de Santa Isabel en Córdoba, pospusieron el reinicio de actividades sin fecha cierta. Esgrimen desde las compañías que al no no tener las piezas necesarias porque el Banco Central no les habilitó divisas para importar durante casi dos años, no pueden producir.

Las demás automotrices (Ford, Fiat, Peugeot, Iveco y Mercedes- Benz) reanudaron la actividad o lo hacían en los días que transcurrían, en cada caso con dificultades con sus proveedores externos, tras haber acumulado desde marzo de 2022, cuando el Banco Central endureció el cepo, una deuda que en conjunto suma 6.000 millones de dólares, según estimaciones de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA). .

En cuanto al mencionado BOPREAL, el Banco Central dijo que habrá nuevas licitaciones de Bopreal Serie I, destinado a las grandes empresas, y todo indicaba que otras automotrices seguirían los pasos de Toyota. «Lo estamos analizando«, dijo al diario Clarín el presidente de Nissan Argentina, Ricardo Flammini, quien explicó que «cancelar la deuda, tanto con subsidiarias Nissan como con proveedores del exterior, es una prioridad».
Desde General Motors, indicaron que el bono es el único instrumento disponible al momento, y coincidieron desde Volkswagen, donde tenía que ser aprobado por las áreas internas técnicas pero también desde Brasil. Una respuesta similar se escuchó cuando se consultó a directivos de Stellantis, el grupo que agrupa a las fábricas de Fiat en Córdoba y Peugeot en El Palomar.

Fuente: José Calero/Agencia NA

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